El secretario general del PSCyL-PSOE, Julio Villarrubia, sostuvo ayer que «no hay razones para el optimismo» en el nuevo Plan del Carbón (2013-2018) que el Gobierno, los sindicatos y la patronal firmarán la próxima semana. Aunque aseguró que respeta el acuerdo, indicó que sólo puede «paliar el daño y el sufrimiento» que la política del Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha causado a las cuencas mineras debido al «devastador» efecto de sus medidas.
«No podemos estar satisfechos», dijo Villarrubia, que se reunió en Guardo (Palencia) con responsables de diferentes colectivos y sindicatos. Al respecto, afirmó que las promesas del Ejecutivo para afrontar el periodo posterior a 2018 sin ayudas son un nuevo «engaño». Explicó que el ministro José Manuel Soria y el presidente Mariano Rajoy están «acostumbrados a mentir demasiado», aunque advirtió de que «las mentiras tienen las patas muy cortas».
«Esto no ha acabado», aseguró el dirigente socialista ante nuevos cambios en la regulación del sector minero, aunque pidió «un poco de esperanza» para el carbón, a pesar de que Industria haya intentado acabar con él. Además, criticó que el Gobierno, la Junta y el PP hayan vendido con «mucho bombo y platillo» el nuevo plan.
También criticó que en los últimos años se hayan «malgastado» los Fondos Miner, destinados a la reactivación de las cuencas mineras. «Se han gastado muchísimos millones en gastos ordinarios», apostilló Villarrubia, para denunciar que no se han destinado a nuevas actividades que generen empleo. «La gente se marcha», dijo el secretario autonómico, quien definió este movimiento social como la «crónica de una desertización anunciada». Indicó que no ve ninguna solución si no se cambian las políticas actuales, ya que «no se invierte ni un euro».
En ese sentido, Villarrubia expuso que el norte de Palencia se «desertiza», como otras zonas de León, ya que «no hay alternativas de ningún tipo, no hay más que declaraciones en tono festivo».
