Año positivo para el mercado inmobiliario el que acaba de terminar, pues casi todos los meses cerraron con un incremento en el número de compraventa de viviendas. De hecho, 2016 acabó con un total de 1.319 operaciones de este tipo en la provincia de Segovia, lo que supone un aumento en tasa interanual del 16,4 por ciento —son 186 casas vendidas más que en 2015—.
Se trata del segundo mayor incremento porcentual de Castilla y León, donde la subida media fue del 9,7 por ciento —hasta alcanzar las 16.699 operaciones en 2016, 1.473 más—. Sólo en Valladolid se registró un crecimiento mayor, del 20,2 por ciento, según los datos facilitados ayer por el Instituto Nacional de Estadística.
La compraventa de viviendas creció en todas las provincias castellanoleonesas menos en Burgos, donde se registró un descenso del -0,8 por ciento, con 23 operaciones menos que en 2015; y en Palancia, donde la caída fue del -0,3 por ciento, con 4 operaciones menos que en el ejercicio anterior.
Por lo que respecta a las viviendas que fueron vendidas en la provincia de Segovia, la amplia mayoría eran de régimen libre, 1.211, lo que supone el 91,8 por ciento. Las otras 108 casas eran de régimen protegido. Respecto a su estado, la mayoría era vivienda
de segunda mano, 1.099, el 83,3 por ciento; y las otras 220 eran nuevas.
Además de las 1.319 casas que se vendieron a lo largo de todo el año, hubo otras 1.613 que cambiaron también de dueños. De éstas, 714 fueron heredadas; 36 se donaron; y una pasó a otras manos tras un proceso de permuta. Las 862 restantes cambiaron de dueño tras un proceso de otro tipo.
Fincas En total, según los datos compilados por el INE, en toda la provincia cambiaron de manos 12.199 fincas en el último año, lo que supone una media de 33,4 operaciones cada día. De ellas, 6.439 eran rústicas y 5.760 estaban ubicadas en los cascos urbanos —este grupo se divide en 2.932 viviendas, 751 solares y 2.077 fincas calificadas como ‘otras urbanas’, lo que hace referencia a locales comerciales, oficinas, etcétera—.
Por lo que respecta a las fincas rústicas, la herencia fue el principal método por el cambiaron de manos, con 2.790 casos. A continuación se sitúa la compraventa, con 2.211; la donación, con 147;y la permuta, con 23. Asimismo, hubo otras 1.268 fincas rústicas que pasaron a sus nuevos dueños tras producirse otro tipo de procesos.
En cuanto a las urbanas, fue la compraventa el método de que más casos acumuló, con 2.528. Además, hubo 1.107 fincas que cambiaron de manos por herencia; 87 tras ser donadas; y 22 por un proceso de permuta. Las 2.016 restantes registraron procedimientos de otros tipos para llegar a sus nuevos dueños.
