El agua para el abastecimiento es una prioridad para todos los ayuntamientos. Los alcaldes de los municipios del alfoz de Segovia lo saben muy bien, y el desarrollo que han experimentado sus pueblos en los últimos años puede llegar a estancarse por la falta de agua, ya que la situación está llegando al límite. La Mancomunidad de La Atalaya, integrada por las localides de San Cristóbal de Segovia, Palazuelos de Eresma, La Lastrilla y Trescasas, con una población censada de unos 13.000 habitantes, y real de unos 17.000, insiste una vez más ante la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), a la que solicita una ampliación de la actual concesión de agua del Cambrones que dispone, que en estos momentos es de 30 litros por segundo. La Mancomunidad considera insuficiente esa cantidad, que pide que se cuadruplique, 90 litros por segundo, para alcanzar, al menos, los 120, porque, según explica el presidente de ‘La Atalaya’, Vicente Calle, “para poder seguir desarrollando suelo necesitaríamos unos 140 litros por segundo para los cuatro municipios”.
No es la primera vez que se dirigen a la Confederación, aunque siempre se encuentran con la misma traba, la Noble Junta de Cabezuelas del Cambrones, un órgano ancestral, del siglo XV, que en la actualidad no tiene personalidad jurídica, pero mantiene la concesión de 363 litros por segundo que en los años 40 le otorgó el Estado. La Noble Junta de Cabezuelas, formada por regantes y ganaderos de los pueblos de San Cristóbal de Segovia, Palazuelos de Eresma, Tabanera del Monte, Sonsoto, Trescasas y La Lastrilla. gestionaba el agua de la zona del Cambrones destinada a consumo humano, uso ganadero y para riego. Hoy en día prácticamente no queda ganado y el único papel que cumple la Noble Junta es juntarse todos los últimos domingos del mes de mayo para limpiar la cacera, en una fiesta simbólica que reúne a vecinos de todos los pueblos. Sin embargo, a pesar de ser una entidad de carácter tradicional mantiene la concesión de agua de más de 360 litros por segundo.
