Jardinería Ricosán S.L.U., una empresa radicada en la Comunidad de Madrid, se ha hecho cargo de la Fábrica de Maderas de El Espinar.
Después de que a inicios del pasado mes de febrero la corporación declarara desierto el concurso previamente convocado, se sacaron de nuevo a licitación las instalaciones. Y, en esta ocasión, se ha presentado un único licitador, Jardinería Ricosán S.L.U., una empresa de servicios integrales de jardinería y paisajismo, con más de diez años de experiencia en el sector, especializada en el mantenimiento de comunidades y fincas particulares, así como en el diseño y construcción de jardines, podas, talas, desbroces y venta de leña.
De acuerdo al acta de la mesa de contratación, celebrada el pasado 13 de marzo, Jardinería Ricosán S.L.U. ha presentado numerosas mejoras. Entre ellas, el suministro y ejecución del vallado perimetral del espacio de la finca, acondicionamiento de la finca y alrededores, pequeñas reparaciones y acondicionamiento de los locales e instalaciones del edificio, puesta a punto de la báscula municipal, instalación de un nuevo transformador eléctrico y adaptación del centro de transformación existente. El importe económico de la totalidad de las mejoras se eleva a 108.150 euros.
En otro orden, Jardinería Ricosán S.L.U. ofreció 37.200 euros anuales, excluido IVA, por las instalaciones de la Fábrica de Maderas.
Antes de la adjudicación del concurso, la alcaldesa de El Espinar, Alicia Palomo, se mostró esperanzada en la reapertura de la Fábrica de Maderas. “Espero que pronto acoja una actividad económica capaz de crear riqueza y puestos de trabajo en el municipio”, señaló en febrero.
historia Por múltiples circunstancias, la Fábrica de Maderas ha tenido una actividad intermitente. En el solar donde hoy se ubica, junto a la carretera nacional VI, funcionó un aserradero, municipal, aunque alquilado a una empresa privada, desde los años 40. Así estuvo un par de décadas, hasta su cierre en los 60. Luego alternó periodos de apertura y otros de cierre. En 1981, el Ayuntamiento apostó por crear ‘Maderas El Espinar S.A.’. Durante un tiempo fue una empresa próspera. Sin embargo, con el paso de los años, la situación fue empeorando. Aunque el Ayuntamiento intentó alargar su vida, finalmente cerró sus puertas en el segundo semestre de 2012.
Ya en 2105, la empresa ‘Llorente Interwood’ reabrió. Pero fue de forma fugaz, pues a los pocos meses, y después de un bronco enfrentamiento con el Ayuntamiento, paralizó la actividad, esgrimiendo el robo de material como principal causa. A inicios de 2017 ha habido otro intento, fallido. Ahora, Palomo confía en que esta vez sí funcione la Fábrica de Maderas.