La Gimnástica Segoviana cerró con goleada la temporada regular en lo que a partidos en casa se refiere, manteniendo la misma dinámica de sumar puntos que ha venido llevando a lo largo de toda la campaña. Ningún rival del grupo ha logrado ganar en La Albuera, y tampoco lo hizo la Cebrereña, que estuvo muy lejos de poder sorprender al conjunto azulgrana, tanto que encajó cuatro goles, en otras tres oportunidades el poste salvó el tanto, y entre su defensa y el portero Juan desbarataron sobre la línea otras cuatro claras ocasiones de gol.
El equipo abulense no dio la sensación de estar jugándose el descenso, quizá consciente de que ante el líder en su casa mucho no iba a poder hacer, y se guardó fuerzas para su último compromiso en casa, donde sí echará el resto para mantener la categoría. Sólo así se puede entender que la Segoviana jugara a placer durante todo el primer período, entrando por las alas con la ambición de Guille Duque y la clase de Víctor Pérez. Así pudo Ayrton vivir su partido más feliz de la temporada, porque sus compañeros le buscaron de forma constante con sus envíos.
En el primero de ellos, que le realizó Rubén desde la derecha tras un saque de córner que se fue largo, el ‘9’ azulgrana superó la mala salida de Juan para conseguir el 1-0, y poco después de que el guardameta de la Cebrereña se redimiera con una buena intervención en el primer palo a remate de Dani Arribas, Ayrton hizo el 2-0 a puerta vacía, culminando una gran jugada de Guille Duque, que conectó perfectamente con Quino para remontar la línea de fondo y poner en bandeja el gol.
Fútbol de toque Con un juego fluido en el centro del campo, gracias a la movilidad de Rubén y Dani Arribas, más el trabajo de Quino, la Segoviana hacía olvidar las ausencias de Calleja, de Fernán y de Kike, y cada vez que pisaba el acelerador se plantaba en el área verdiblanca con una insultante facilidad. Mustan sacaba bajo palos el tercer tanto gimnástico, Quino se encontraba con el poste en su remate de primeras tras un envío desde la izquierda, y Rubén veía cómo su lanzamiento desde fuera del área era enviado a córner por Juan. En el área gimnástica, Pablo vivía con la tranquilidad habitual, interviniendo bastante más con el pie que con la mano.
Salió la Cebrereña con un poco más de intención tras el descanso, y tuvo cinco minutos dignos, que culminaron con un cabezazo de David Terleira que detuvo Pablo sin problemas. Pero esos cinco minutos buenos de los visitantes terminaron cuando Juan de la Mata recibió un balón dentro del área, y con una tranquilidad impropia de su juventud fue sorteando rivales, portero incluido, hasta que el esférico llegó a los pies de Ayrton que, fiel a la filosofía de “marque usted primero, y después haga las preguntas”, hizo el 3-0 y casi se disculpó con su compañero, que merecía haber culminado su acción marcando el gol.
Superada la hora de partido, Abraham García dio entrada a Fernán y a Domingo, necesitados ambos de minutos, y así mientras el gallego movió un poco más si cabe el árbol abulense, Domingo puso su solvencia habitual en el centro del campo. El 4-0 llegó tras un saque de esquina en el que el guardameta de la Cebrereña hizo un paradón ante un cabezazo a bocajarro para dejarle muerto el balón a Fernán, que solo tuvo que empujar el esférico, y fue en ese momento cuando la Segoviana decidió que no quería más. Su rival, que había hecho kilómetros detrás de la pelota, habría firmado la rendición tiempo atrás, pero aún hubo de soportar un par de remates de Ayrton que se toparon con el larguero. De esta manera la Segoviana cerró la temporada regular en casa con un marcador contundente después de realizar un buen partido, demostrando a sus equipos de cantera, que fueron presentados en los prolegómenos del encuentro, que tienen un buen espejo en el que mirarse.
