Los bomberos forestales reclaman mejoras laborales y salariales “dignas”, acordes al puesto de riesgo que desempeñan en la extinción y prevención de incendios forestales. El II Encuentro Nacional de Bomberos Forestales, celebrado este fin de semana en la localidad espinariega, ha puesto de manifiesto las reivindicaciones de un colectivo que reclama, en primer lugar, ser reconocido como una “categoría profesional”. Cerca de un centenar de bomberos forestales, pertenecientes a las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), gestionadas por la empresa pública Tragsa, se reunieron en El Espinar, sede también del primer encuentro del año pasado, donde desarrollaron conferencias, mesas de debate y exhibiciones de unos trabajadores que se sienten abandonados por la administración. Así, uno de los portavoces del colectivo, Pablo González Moreno, recuerda “los insultantes 3,7 euros al día, de plus de peligrosidad, turnicidad, toxicidad, disponibilidad… que perciben en concreto los trabajadores BRIF”.
Otra de las reivindicaciones de estos trabajadores es la creación de una segunda actividad, para que los compañeros que sufren algún tipo de accidente, enfermedad o con edad más avanzada, “no se vean en la calle, al no ver superadas las pruebas físicas anuales y excluyentes y no poder seguir combatiendo incendios forestales en primera línea de fuego”. Pablo González explica que continuarán en el empeño “de hacer de esta profesión un medio de vida digno, pasando de ser un trabajo precario, eventual y sin reconocimiento, a ser lo que se merece, en defensa de un patrimonio natural que disfrutamos todos”.