La sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Segovia se prolongó durante más de seis horas y se vivieron momentos tensos, lo que motivó, por ejemplo, que casi al final, en los ruegos, el portavoz socialista, Alfonso Reguera, tomara la palabra para solicitar respeto a las ideas y opiniones y sobre todo a las personas, según manifestó.
Fue una petición a priori civilizada que dio pie a un debate en el que no faltaron citas del Marqués de Villena o incluso del mismísimo Voltaire, que no consiguieron atenuar el bronco ambiente en el que se sucedieron las intervenciones. Fue además un ruego cuestionado, porque el portavoz de UPyD Centrados en Segovia, Cosme Aranguren, al que Reguera se había referido como “un señor de derechas de toda la vida” en otro momento de la sesión, hizo que la secretaria interviniera para aclarar si desde el equipo de Gobierno se podían hacer ruegos a los concejales. Esta respondió que, a falta de una escucha detenida de la grabación, el portavoz socialista se había dirigido a toda la corporación en general y recordó que el pleno es también un órgano de gobierno del Ayuntamiento.
La polémica había comenzado horas antes, cuando la portavoz del Grupo Municipal Popular, Raquel Fernández, dijo estar decepcionada con la portavoz de Ciudadanos, María José García Orejana, indicando que estaba siendo manipulada por los socialistas y era “una marioneta en sus manos”. Ya entonces, tanto Reguera como la alcaldesa calificaron como insulto o término despectivo la utilización de esa palabra.
Cuando Reguera afeó ese comportamiento en el ruego sin dirigirse en concreto a nadie la concejala de Centrados en Segovia Esther Bermejo espetó al socialista que “no le aceptaba lecciones de moral”.
La propia García Orejana hablo de gestos y “risitas” durante sus intervenciones que calificó de “absurdos, ni siquiera propios de niños de escuela”, al tiempo que pedía que cesaran los ataques personales.
Fernández aprovechó también para pedir a Reguera que pidiera disculpas públicas porque en el transcurso del pleno había mencionado a un funcionario jubilado, y a su juicio de forma peyorativa.
