El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, defendió la necesidad de ampliar el Plan Nacional de la Hepatitis C para universalizar el uso de los nuevos antivirales de última generación a pacientes más leves, como fibrosis F0 y F1, pero advierte de que habrá que ver cómo se paga y el impacto presupuestario que tiene la medida.
“Es una innovación como Dios manda y de forma ordenada habría que tratar a todos los pacientes diagnosticados”, según destacó durante su intervención en los Desayunos Sociosanitarios de Europa Press, donde recordó que éste será uno de los temas que aborden el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) que se celebra la próxima semana.
Sáez Aguado defendió la necesidad de “universalizar” el plan ya que estos medicamentos demostraron una “eficacia altísima” y curan a más del 95 por ciento de los pacientes, según los datos de la primera fase del Plan, en la que se administraron a los pacientes más graves.
No obstante, el consejero advirtió de que habrá que ver cómo “impacta” esa inversión en los presupuestos sanitarios de las comunidades ya que, como ha recordado, cuando el plan se puso en marcha hace dos años el Gobierno les “engañó” sobre el impacto que tendría la inversión en los objetivos de déficit.