El Cide del Círculo de las Artes y la Tecnología (CAT) es como el monstruo de las galletas de los edificios, nunca parece saciarse y siempre pide más y más inversión. La última asciende a 42.512 euros, según la memoria valorada aprobada en la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento para reforzar la fachada sur.
La alcaldesa, Clara Luquero, informó de que se trata de una indicación de la dirección facultativa de las obras de este edificio, inacabado, y sostuvo que el refuerzo está dirigido al acristalamiento y se debe a medidas de seguridad.
En este sentido, el Gobierno municipal requirió al despacho de arquitectos Sancho-Madridejos Architecture Office, un informe de control de calidad después de que la pasada primavera se registrase la caída de dos cristaleras debido a un temporal de fuerte viento.
El informe se recibió el pasado 31 de mayo y el presupuesto de ejecución material de los trabajos propuestos ascienden a 29.524,31 euros, más 3.838,15 de gastos generales, 1.771,46 de beneficio industrial y 7.378,13 de IVA.
Como se recordará, el equipo de Gobierno municipal había presupuestado este año 350.000 euros para continuar la ejecución de este edificio —aunque ya anunció que la finalización se extendería al menos hasta 2018—. Sin embargo, el mes pasado, de común acuerdo con Ciudadanos, grupo político decisivo para la aprobación de las cuentas del Ayuntamiento en el mes de marzo, se decidió acometer modificaciones presupuestarias, una para retraer 225.000 euros de esa partida inicial del CAT que se destinarán a costear el plan de asfaltado que la Concejalía de Obras quiere acometer en verano. Otros 25.000 euros irán a diferentes remates para la puesta en servicio de la Casa de la Lectura, de cara a su apertura definitiva prevista para el inicio del curso que viene, y el resto, 100.000 euros, se han reservado en previsión de que en los pueda “surgir alguna necesidad” a la que hacer frente en el edificio del Cide.
La alcaldesa sostuvo en mayo que esta última es una medida aconsejable porque de lo contrario, si se aminora una partida presupuestaria a lo largo del ejercicio, no se puede volver a incrementarla o crear una nueva para lo mismo.