El Pleno del Congreso aprobó ayer por amplia mayoría la reprobación del ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, tras la sentencia que declaró inconstitucional la declaración tributaria especial de 2012, conocida como amnistía fiscal.
La iniciativa, propuesta por el Grupo Socialista, sumó 197 votos de PSOE, Unidos m Podemos, Ciudadanos, ERC, PDeCAT, Compromís, Bildu y Nueva Canarias. En contra se pronunciaron los 135 diputados del PP más sus socios electorales de UPN y Foro Asturias, y de Coalición Canaria, mientras que los cinco del PNV optaron por la abstención.
Tras la votación, el ministro dijo aceptar el resultado de la votación asumiendo que la “la reprobación es un acto democrático”, pero a renglón seguido indicó que es un “reproche” que no tiene consecuencia práctica.
En ese sentido, el titular de Hacienda quiso dejar claro que seguirá trabajando en la preparación de los Presupuestos Generales de 2018, empezando por el techo de gasto, que es la “antesala” y que el Gobierno aprobará el próximo lunes. “La vida sigue y hay que seguir trabajando y negociando”, dijo.