Aunque patronal y sindicatos dan por hecho que se ampliarán los encuentros más allá de la fecha límite, es evidente de que el pacto de la reforma laboral está cerca. El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, aseguró ayer que las negociaciones entre centrales y empresarios «no están en el punto del acuerdo», aunque sí «próximas» al mismo, y reconoció que el contrato a tiempo parcial «es una pieza importante» de las conversaciones.
Toxo subrayó que el «arte», en este caso, está en intentar encontrar un punto de equilibrio que facilite la actividad de las compañías, pero preservando los derechos de los trabajadores.
«Tenemos muy avanzada la discusión salarial, pero yo no diría que hay acuerdo completo. La negociación no está en el punto de la resolución, aunque está próxima, y hemos empezado a hablar hace unas cuantas semanas de contratación. El compromiso a tiempo parcial es una pieza importante», señaló el representante sindical.
El dirigente restó importancia a la fecha dada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para pactar la reforma laboral, pues el 7 de enero, recordó, cae en sábado, y se trabaja, por tanto, con un plazo más flexible.
Relanzamiento
Toxo estimó que, aunque la modificación laboral necesita «de algunos ajustes», convendría que los mismos coincidieran en el tiempo con algunas actuaciones para el relanzamiento de la actividad económica.
«El papel de una reforma laboral, más allá de sus destinatarios concretos, debería ser el de facilitar que la economía española, que normalmente no crea empleo hasta que crece por encima del 2%, pudiera anticipar estos efectos, pero se me antoja complicado. Aún así, merece la pena hacer un esfuerzo para consensuar aquellos cambios racionales que den una expectativa más amplia, sobre todo a los jóvenes», señaló.
Para él, lo que necesita ahora mismo la economía nacional es un pacto de rentas, esto es, una combinación de actuaciones sobre salarios, precios y otras, entre ellas las fiscales, pues ello permitiría a las empresas competir en precios y solucionar así uno de sus principales problemas.
El dirigente de CCOO descartó los mini empleos, pues consideró que es una receta inadecuada para España, algo que cree que también comparten Gobierno y empresarios.
Según explicó, los minijobs son utilizados en Alemania por muchísimas personas que ya tienen un puesto a tiempo completo. En el país germano se considera mini empleo, por ejemplo, al trabajo doméstico, que da empleo a 2,6 millones de personas. En España, la Seguridad Social contabiliza menos de 300.000 trabajadores del hogar, mientras que la Encuesta de Población Activa (EPA) los cifra en 740.000.
Por su parte, el vicepresidente primero de CEOE y presidente de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández, aseguró que las organizaciones empresariales y los sindicatos «están acercando posturas» y que, en estos momentos, «están bastante próximos a poder llegar a un acuerdo».
Fernández recordó, no obstante, que «la reforma debe ser profunda» y que «no se puede andar con pequeñas cosas», por lo que las partes necesitarán un poco más tiempo a partir del próximo 7 de enero para cerrar los temas en los que hay más diferencias entre unos y otros».
