Tras el susto causado por el derrumbe de una pared interior de la relojería Barrio —uno de los inmuebles abandonados en la Plaza Mayor— en la mañana del pasado jueves, ayer era el día de hacer balance de los daños.
Tal y como informó el concejal de Urbanismo, Alfonso Reguera, lo primero era determinar si el lienzo caído pertenecía a la relojería Barrio, cerrada en esa ubicación algo más de veinte años, o al antiguo hotel Victoria, abandonado desde hace más de tres décadas; y, por supuesto, si había riesgo de que más paredes de esa parte se derrumbaran.
Así pues, en la mañana de ayer, los técnicos municipales inspeccionaron la zona y determinaron que, tal y como había asegurado uno de los propietarios de la zona a El Adelantado, “el panel que se desplomó el jueves pertenecía a una habitación del inmueble de la relojería Barrio”, aseguró Reguera tras la inspección.
El portavoz del equipo de Gobierno explicó que, a simple vista, no se había detectado el riesgo de derrumbe, ya que la pared estaba situada en el interior del inmueble y las inspecciones en estos edificios sólo pueden hacerse con permiso de la propiedad. Sin embargo, añadió que no hubo riesgos personales en ningún momento, puesto que los cascotes cayeron al hueco dejado por el hotel Victoria tras sus obras de consolidación.
Por ello, quiso dejar claro que “la zona de la arquería —es decir, la parte de estos inmuebles abandonados que dan a la Plaza Mayor— está perfectamente consolidada” y no hay riesgo de derrumbe, por lo que lanzó un mensaje de “tranquilidad” a los vecinos.
Respecto a los trabajos realizados ayer por los técnicos, Reguera explicó que “lo que se está haciendo en este momento es una inspección ocular”, para concretar el estado de estas construcciones, y después “seguramente, se ordenará algún tipo de demolición y no de consolidación”. El por qué de esta decisión se fundamenta en que “la parte interior [de los inmuebles] no tiene ningún valor de nada, así que no merece la pena hacer obras de consolidación”.
Durante la jornada de ayer se inspeccionó tanto la zona de la relojería como la del hotel y se determinó que “se encuentran en mal estado”, aseguró Reguera, aunque aún “hay que evaluar las medidas a tomar y estudiar la urgencia con la que actuar, pero parece que no hay riesgo de derrumbe inminente”.
Insistió el concejal en que “la urgencia es un tema que hay que evaluar, pero es muy subjetivo, porque exteriormente no se ve y no puedes entrar a evaluar la situación sin permiso de la propiedad, así que se puede hacer mal, porque puede parecer que algo se va a caer y aguantar muchos años o al revés”. Añadió que “la parte exterior de los inmuebles tiene una buena conservación, pero hay que tener en cuenta que todos los edificios de la Plaza Mayor se apoyan unos en otros. Las estructuras del edificio son independientes, pero la consolidación de estructura está sujeta a que todo esté consolidado”.
Así pues, lo único que está claro de momento es que “habrá que intervenir”, aunque las medidas se determinarán en los próximos días.
