El Naturpellet Segovia perdió su primer partido en la Primera División de fútbol sala, cayendo en la cancha del Plásticos Romero Cartagena, que aprovechó sus buenos momentos para abrir diferencias, y posteriormente se benefició de la ansiedad de los segovianos por reducir las distancias.
Como es tradicional en una cancha tan complicada como es la del Wsell de Guimbarda, el Naturpellet salió a la cancha consciente de que iba a verse presionado por la ambición de un equipo que gusta de ponerse por delante para manejar después el ritmo del choque a su antojo. Así el equipo de Diego Gacimartín fue más práctico que brillante, desactivando el ataque cartagenero y paulatinamente acercándose a la meta de Raúl.
Las disputas fueron intensas en estos primeros veinte minutos, y así los árbitros fueron cargando de faltas a uno y otro conjunto, que no disponían de ocasiones lo suficientemente claras como para poner en verdaderas dificultades a dos porteros de calidad como Raúl y Cidao. El local se deshizo bien de un remate de Buitre, y el visitante hizo lo propio con otro de Fernández, pero lo cierto fue que hubo menos ocasiones claras que intensidad en el juego.
A siete minutos para el descanso, el tiempo muerto de Juan Carlos Guillamón puso orden en el equipo de casa, que poco más tarde se puso por delante en el electrónico después de que Rahali consiguiera robar un balón en cancha contraria para transformar el 1-0. El revés para el Naturpellet se completaba con la tarjeta amarilla para Alvarito, y recibía la ‘propina’ del error en un lanzamiento de doble penalti que pudo haber significado el 1-1, pero que rechazó el portero del Cartagena.
En esos compases finales del choque el equipo segoviano se fue hacia delante buscando el tanto del empate, aún a riesgo de forzar las acciones y recibir una quinta falta que le puso cerca del doble penalti. Juanfran la tuvo, pero Raúl mandó a córner y, tras el tiempo muerto de Diego Gacimartín, Alvarito hacía justicia en el marcador igualando el partido, que se marchó al descanso en tablas.
Una lesión, y un mal momento No le pintaba mal la cosa al conjunto segoviano, que había sido mejor que su oponente, pero el partido se le volvió a torcer a los visitantes cuando, a poco de reiniciarse el choque, Alvarito se debía retirar con un problema muscular.
El segoviano es una de las piezas fundamentales en el esquema del equipo, y su ausencia se terminó notando en la cancha. En el minuto siete de la segunda parte, Ique se hacía con un rechace dentro del área segoviana que propiciaba el 2-1 y daba paso a los mejores minutos de los locales sobre la pista, con varias ocasiones de gol más que obligaron al cuerpo técnico de los visitantes a pedir tiempo muerto para frenar la sangría. Pero de poco sirvió ese minuto de partido parado, porque a poco de reanudarse el juego, Juanpi hacía el tercero para los locales en otro robo de balón y comenzaba a poner el choque muy de cara para el Plásticos Romero.
Tocaba remar de lo lindo si el Naturpellet quería llevarse algo positivo del municipal cartagenero, y coincidiendo con unos momentos de ciertas dudas de los locales, el equipo segoviano logró salir de su mal momento, aunque sin poder reducir las diferencias hasta que, a cuatro minutos para el final, Diego Gacimartín apostó por el portero-jugador, que le dio buen resultado en la primera acción que supuso el 3-2… para en la jugada siguiente encajar el cuarto tanto local que volvía a poner el partido cuesta arriba para, ya en el minuto final, ponerse imposible con el quinto tanto local, obra de José Carlos, que dejaba a los segovianos sin poder puntuar en un partido de los muchos que se encontrará en la máxima categoría de fútbol sala, con mucha intensidad, y con la absoluta necesidad de aprovechar las ocasiones que tengas. El Naturpellet no las aprovechó en su momento, y acabó perdiendo por un marcador demasiado abultado para sus méritos.
