La deuda de las entidades españolas con el Banco Central Europeo (BCE) se redujo un 8,1% el pasado diciembre, hasta los 313.109 millones, su tercer descenso mensual consecutivo tras acumular hasta agosto 11 máximos correlativos, según los datos facilitados ayer por el Banco de España.
Este importe es el saldo vivo que las entidades residentes en el país aún tienen pendiente de devolver al instituto emisor europeo como consecuencia de la financiación que el organismo les ha concedido previamente. La caída supone 27.726 millones menos que el importe contabilizado en noviembre.
Aún así, las dificultades de dichas empresas para financiarse en el mercado interbancario se aprecian al constatar que el crédito solicitado por la banca española al organismo que preside Mario Draghi fue en diciembre de 2011 de 118.861 millones, frente a los 313.109 de 2012.
Sin embargo, este crecimiento se ha ralentizado notablemente, pues llegó a multiplicase por siete en julio, antes de que el Gobierno se viera obligado a solicitar a la UE una línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros para sanear la banca.
Lo mismo ocurrió con la parte que representa esta financiación neta a la banca nacional respecto al total del Eurosistema, que se situó por debajo del 50% por cuarta vez consecutiva. Tras llegar a superar el 80% antes de dicho rescate, esta deuda de la banca nacional con el BCE supone un 35,6% del total de la Eurozona, que ascendió a 884.094 millones de euros, un 0,08% menos que el mes pasado.
No obstante, esta cifra no sería representativa si se tiene en cuenta que en algunos países las entidades cuentan con un superávit de liquidez que se salda a través de las facilidades de depósito, con lo que el préstamo neto de estos Estados se cierra en negativo.
La apelación bruta de la banca nacional en las subastas de liquidez del instituto emisor tanto a corto como a largo plazo (357.292 millones de euros) se redujo en el pasado mes un 2,07%. Si solo se tiene en cuenta esta apelación bruta en relación con el conjunto europeo (1.112.857 billones de euros), la financiación del Eurosistema correspondiente a la banca española se rebaja al 32,1%.
Este porcentaje aún se mantiene muy por encima del que correspondería a España en función de su aportación al Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro (alrededor del 13%).
El importe bruto de apelación no recoge el dinero que los bancos españoles han tomado prestado al BCE y han vuelto a depositar a resguardo del organismo. El sector financiero tiene aparcados 44.183 millones en esta hucha. Esta cifra es superior en un 83,9% a los 25.024 millones de noviembre.
