Por un momento, la Guardia Civil se vio ayer totalmente superada. Y no por una peligrosa banda de delincuentes, sino por más de un centenar de escolares de entre cuatro y seis años, del colegio de las Madres Concepcionistas y del Villalpando, que acudieron a la Comandancia de Segovia para participar en una exhibición en la que la Benemérita desplegó un buen número de los medios técnicos que utiliza en sus actuaciones. “¿Qué es esto?, ¿qué es esto?”, preguntaba a un agente, de forma incesante, un pequeño, mientras no paraba de tocar el material del Laboratorio de Criminalística. A dos palmos, otra niña pulsaba con vehemencia el claxon de un vehículo de la Guardia Civil y, un poco más allá, un escolar se divertía poniéndose un tricornio a la cabeza. “A los niños les encanta venir aquí, se nota en sus caras, pero a nosotros nos vuelven un poco locos”, reconocía un portavoz de la Guardia Civil.
De forma periódica, la Comandancia de Segovia organiza actos de este tipo. Un vídeo sobre la historia de la Guardia Civil, que incluye acciones espectaculares de sus agentes, da la bienvenida a la chiquillería. Los escolares se trasladan después a un espacio en el que previamente han sido colocados los medios que disponen los diferentes servicios de la Guardia Civil. Y allí pueden ver una amplia gama de cascos, tocar escudos antidisturbios, preguntar quién se coloca los chalecos antibalas, montarse en potentes motos…
El Seprona expuso ayer su sofisticado material para investigar incendios forestales, medidores de la contaminación de las aguas o sonómetros que calculan los decibelios. Mientras, los agentes de la Policía Judicial se esmeraban en explicar cómo se consiguen las huellas dactilares de un delincuente. Y, para que no faltara nada, apareció ‘Nico’, un perro del Servicio Cinológico, que en un santiamén averiguó en cuál de las maletas extendidas en el suelo había droga oculta.
“Se trataba —explicó al final la subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz, que no se perdió detalle de la exhibición— de concienciar a los escolares segovianos de que la Guardia Civil está para protegerlos. Queremos que, con actividades lúdicas, los niños aprendan el importante papel que desempeñan los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado”.