El patrimonio románico de la provincia de Soria aspira a contar con una nueva intervención, comprendida en el proyecto cultural ‘Soria Románica II’, con el objetivo de actuar en alrededor de 25 edificios eclesiásticos del norte de la provincia (Tierra de Ágreda y Tierras Altas), algunos de la zona sur en situación de riesgo e incluso abordar un proyecto de investigación sobre la Soria medieval.
La Consejería de Cultura redacta ya el proyecto de intervención en esta segunda fase, después de invertir 6,1 millones, que han servido para actuar en 33 templos, de los 35 previstos, a través del ‘Proyecto Cultural Soria Románica’, gestionado por la Fundación Duques de Soria en colaboración con la Diócesis de Osma-Soria.
El arquitecto de las intervenciones y director del proyecto cultural, Francisco Yusta Bonilla, precisa que su equipo ha elevado ya una propuesta de intervención que contempla las actuaciones que se podían realizar en la segunda fase del románico en la provincia, atendiendo al diagnóstico sobre este patrimonio que el equipo de Soria Románica realizó antes de que se iniciara el plan.
Subraya que la segunda fase debería de incluir, de nuevo, la intervención en ermitas de la zona sur de la provincia ubicadas, principalmente, en Brías, Castillejo de Robledo y en el templo prerrománico de Castro. Las tres están en situación de «riesgo», como pone de manifiesto el hecho de que en el último año se robaran los capitales de la ermita de Brías.
Si se atiende a esta primera propuesta, la intervención en la zona norte comprende 25 templos y la recuperación de un buen número de pilas bautismales y sitiales, sedes para la celebrantes litúrgicos, ubicadas en localidades como Fuentetecha y Fuentelsaz de Soria.
Otro de los retos del Soria Románica II pasa por la investigación de la Soria Medieval. A este respecto, Yusta indica que la capital cuenta con un buen número de restos románicos, susceptibles de ser estudiados con el fin de incluirlos en las rutas turísticas ya contempladas y que incluyen la visita, entre otros, del Monasterio de San Juan de Duero y las iglesias de San Juan de Rabanera y Santo Domingo. «La ciudad de Soria tenía una muralla que comprendía muchísimo espacio que ahora es libre, porque afortunadamente no se ha edificado. En la ladera del Mirón, por ejemplo, se conservan los restos de dos o tres iglesias románicas, de la cuales solo quedan los muros», apunta.
La ‘Enciclopedia del Románico’ estima que en la provincia de Soria existen 400 restos románicos. El Plan Director del Románico sur de la provincia, elaborado por los grupos de acción local y el arquitecto José Ángel Esteras, diagnosticó y analizó 200 edificios, 35 de los cuales fueron seleccionados para su intervención del Soria Románica. Además, también se procedió al análisis de otros 65 comprendidos en la zona norte, por lo que se analizaron un 70% del total y se intervino en un 10% de patrimonio románico del territorio.
El plan contemplaba la restauración de 35 templos, sin embargo, finalmente se intervino en 33 debido a que la Consejería de Fomento procedió al arreglo de la torre de la iglesia de Bordecorex, que se derrumbó. Ha quedado pendiente el adecentamiento de la ermita de Muriel de la Fuente.
Para el arquitecto del proyecto del compendio de intervenciones la más significativa ha sido la de la iglesia de San Miguel de San Esteban de Gormaz, ya que «es un edificio con la primera galería porticada datada de Castilla, por la singularidad del templo y los hallazgos arqueológicos y en los paramentos verticales».
La ermita de San Miguel de Gormaz, sita en la ladera sur de la fortaleza califal, a medio camino entre el pueblo y el castillo, es una pequeña iglesia románica de nave única con ábside cuadrado, a la que posteriormente se le añadió un pórtico en el muro sur. Fue declarada BIC, con categoría de Monumento en Octubre de 1996.
La restauración que llevó a cabo Soria Románica desveló que el edificio pudo contar, en época románica, con una tribuna que ocupaba todo el perímetro de la nave. La existencia de esta galería, de la que no quedan restos visibles, se puede deducir por la gran cantidad de grafitos (incisiones sobre el revoco), que aparecían a unos cuatro metros de altura, ya que dada las características de estos grafismos era necesario que hubiera una estructura estable que perdurara en el tiempo. Por ello se optó por recuperar el revoco original, datado a finales del siglo XII, que sacaron a la luz centenares de incisiones temáticas muy variada como sistemas de cuentas, cruces de consagración, grabados de factura popular o inscripciones textuales en latín.
Gracias a la excavación arqueológica en la galería, el equipo de Soria Románica halló una cruz del siglo XII que ha sido restaurada en el Centro de Restauración de Simancas y que será expuesta en el Museo Numantino.
