El oscuro episodio por el que la Obra Social de Caja Segovia mantiene una pesada hipoteca por liquidar se encuentra enredado no sólo en los tribunales segovianos, sino también en los de Asturias.
Un grupo de trabajadores prejubilados de la empresa que vendió los terrenos a Caja Segovia y Navicoas para levantar una promoción inmobiliaria han denunciado la “irregular operación” comercial. Por eso piden a Caja Segovia que actúe judicialmente para que se retrotraiga la operación de compraventa y así no se vea afectada por la actual hipoteca que afecta al Torreón de Lozoya y otros importantes inmuebles.
Según su relato, la empresa a la que ellos pertenecían, Rubiera Predisa S.L. vendió los terrenos a Navicoas y otras sociedades locales. Pero esa operación se hizo a través de acciones “con el fin de no tributar” y ahorrarse el impuesto de transmisiones. De ahí surgió la multa que la Agencia Tributaria impuso a Caja Segovia y la gravosa hipoteca que ahora soporta.
Navicoas, por su parte, se encuentra en concurso de acreedores. Y el mes pasado ha sido condenada por la Audiencia Provincial de Asturias a pagar una serie de costas, y además ha rechazado la intención de esta empresa de desahuciar a quienes les vendieron los terrenos, pero que no han llegado a usar, pues siguen ocupados por los primeros, Rubiera Predisa.
Recursos suficientes
Estos antiguos trabajadores consideran que los dueños primigenios disponen de recursos suficientes, pues buscaron terrenos en otros puntos de la ciudad donde reubicar la empresa de prefabricados, y que nunca se ha llegado a levantar. Sin embargo vendieron el suelo a Navicoas “por un precio superior al de mercado a pesar de haber vendido los terrenos vía venta de acciones”. Además, por acuerdo con el Ayuntamiento de Gijón se recalificaron los terrenos donde supuestamente iban a trasladarse.
Según indican, los primeros propietarios lograron unos ingresos extraordinarios de más de seis millones de euros por la gestión del suelo. Y que hace poco tiempo tenía un patrimonio de 110 millones de euros. Además denuncian que continúan haciendo promociones en otras provincias.
El mes pasado, la Audiencia Provincial de Asturias desestimó el recurso de apelación interpuesto por Navicoas Asturias, S. L. contra una sentencia anterior, rechazando así la demanda de desahucio de las instalaciones fabriles que Rubiera Predisa sigue ocupando todavía.
Navicoas había llevado a Rubiera a los tribunales por un conflicto de titularidad de los terrenos donde se asienta la firma de prefabricados. Navicoas pretendía construir 1.200 viviendas en los terrenos que sigue teniendo Rubiera Predisa, y que adquirió con el compromiso de que esta firma desocuparía en junio de 2009. La empresa de prefabricados reclama, sin embargo, a Navicoas, el pago de 27,2 millones de euros del acuerdo de compraventa que se cerró hace cinco años. La Audiencia rechaza el desahucio porque “no es un arrendamiento (…) sino ante otro tipo de relación” comercial.