Armenio nacido en el Líbano, intérprete nómada a su vez, ha viajado por Alemania, Londres, Francia y España, descubriendo las músicas populares y folklóricas armenias, árabes, o zíngaras al mismo tiempo que conoció el violín y la música clásica.De esta forma, el virtuoso Ara Malikian ha hecho de su instrumento un arma de expectación masiva que reúne a toda clase de público. El intérprete llega a Segovia para ofrecer su espectáculo ‘Colores’, un homenaje al pueblo zíngaro del este de Europa, Rusia y Hungría, con raíces indias.
A los tres años tenía un violín y jugaba con él. A los cinco ya lo tocaba. A los ocho incluso sonaba bien. Con doce daba conciertos y con catorce cambió su Líbano natal por Alemania primero y Londres después, y actualmente afincado en Madrid. Estaba llamado a ser músico.
Ara Malikian, un violinista muy expresivo y brillante, estará presente hoy martes en el Patio de San Juan de los Caballeros este martes, habiendo regresado ayer mismo de Berlín y teniendo que volver de nuevo mañana, todo ello por gusto y por ilusión.
El violín ¿Qué puede decir de él?
Sencillamente sólo puedo decir que estoy enamorado del violín. Es un instrumento que me permite hacer todo lo que quiero con él. Ha formado siempre parte de mi vida y creo que yo estoy tan adaptado a él como el instrumento a mi y la compenetración es total y absoluta, algo que no es fácil de conseguir.
La mayor parte de los violinistas más prestigiosos se dedican a la música clásica sin introducirse en otro tipo de géneros. Sin embargo, Ara Malikian con su violín disfruta en cada espectáculo ya sea más humorístico, ya sea más serio. ¿Por qué tantos cambios de registro en sus melodías?
Porque tengo mucha curiosidad de hacer cosas nuevas, de aprender otros géneros, otros artes y lo que hago me encanta, me ilusiona, me apasiona y me hace feliz. Y aprender de músicos que no son exactamente clásicos, dados los encuentros que he tenido con otros artistas, y de los que he aprendido. El estar en contacto con gente siempre es aprender y yo he aprendido que la música no tiene por qué ser sólo clásica.
¿Cuándo supo que el violín iba a ser su amigo inseparable durante toda la vida?
No supe nunca. Mi padre me colocó un violín en la barbilla y no supe decidir y lo cierto es que le agradezco el esfuerzo y el empeño porque me encanta, pero nunca pude decidir si quería tocarlo o no, fue impuesto creo que fue una decisión muy acertada pero también pienso que cuando comencé con el instrumento fue algo obligado de lo cual no me arrepiento.
Llega un momento en que su nombre es conocido mundialmente ¿ Cómo sucede esto, poco a poco o fue un golpe de suerte?
Lo importante no es tener fama sino que tu trabajo sea respetado. La verdad es que nunca he pensado si estoy reconocido o no porque lo fundamental es tocar, tener el contacto con el público y que guste lo que haces.
Hay a quien se presenta como un violinista sin más, a otros como amantes del violín; Sin embargo a Ara Malikian se le presenta como un ‘virtuoso del violín’. ¿A qué cree que es debido?
Siempre me ha gustado la música y vivo de ella, pero soy un violinista sin más. Sí que es cierto que me gusta la música de los virtuosos pero no me considero como tal.
¿Pero con esta técnica se nace o se hace con el paso del tiempo, dado que la música es tan exigente y extricta?
La verdad es que hay que currárselo. Son horas y horas dedicadas para construir y elaborar una música profesional. No sale una nota, una melodía o un ritmo de la noche a la mañana sino que la música exige horas de dedicación.
No es la primera vez que está en Segovia, ¿Qué es lo que le atrae de esta provincia, qué le anima a volver?
Segovia es maravilloso. Precioso. El pasado año tuve la suerte de estar en una localidad como Pedraza con la magia que ésta supone en su concierto de las velas. Las Noches Mágicas de La Granja son un deleite para los sentidos, por tanto el público es siempre el que decide, el que se expresa y el que critica para bien y para mal.
Personalmente el público segoviano me ha demostrado su gusto por esta clase de música y eso es muy bonito para el artista y te obliga a estar muy inspirado, pues hay una magia muy especial en Segovia que hay que transmitir recíprocamente.
¿Qué destaca de un festival como Folk Segovia?
Es de los más importantes de este país. Justamente el nombre de ‘Folk Segovia’ yo diría que es para el pueblo y sus gentes. Son conciertos al aire libre para poder disfrutar de la ciudad y de sus gentes, que es un lujo maravilloso.
¿Qué ofrecerá en su concierto esta misma noche?
Será un concierto muy bonito, lo aseguro. Será también muy especial ya que al exponerte a un público que no es nuevo, la exigencia es mayor.
El espectáculo ‘Colores’ es un homenaje al pueblo zíngaro del este de Europa, Rusia y Hungría, con raíces probablemente indias.
Muy rico en matices, muy colorista y sobre todo, fuerte en su identidad porque la música zíngara durante siglos ha influenciado mucho la música y a grandes compositores.
