Para la alegría y el regocijo de toda la localidad, ayer dieron comienzo oficialmente las fiestas en honor al Santísimo Cristo del Caloco en la villa.
Los espinariegos esperaron con expectación en la abarrotada Plaza de la Constitución a que llegase el momento de la inauguración de sus fiestas.
Los quintos, con sus coloridos atuendos, se congregaban bajo el Ayuntamiento, y caldeaban el ambiente con su diversión, bailes y expectación minutos antes del pregón.
A pesar de que el tiempo no era muy caluroso en la tarde de ayer, los jóvenes disfrutaron tirándose agua entre ellos, corriendo divertidos de un lado a otro de la plaza.
Finalmente el momento llegó, y a las seis de la tarde el Alcalde de El Espinar, Francisco Eloy Jorge Gómez saludó a la los que se habían congregado en la plaza, animó a sus convecinos a disfrutar de las fiestas y presentó al pregonero.
Este año el pregón iba a cargo de Alberto Anjos Monteiro, Presidente de la Junta de Freguesía de Gueifães Maia, un municipio portugués hermanado con El Espinar, pero finalmente, como el Alcalde explicó, “por motivos laborales”, no pudo asistir, y fue otro miembro del consistorio portugués el que dio el mismo discurso.
Tras esto, la Alcaldesa de este año, Isabel de la Faya, acompañada por sus Damas, dictó las ordenanzas desde el balcón del Ayuntamiento, en las que animaba a los espinariegos y visitantes a disfrutar de las fiestas con conocimiento y a dejar las preocupaciones fuera del pueblo por estos días.
Tras sus palabras, al igual que el pregonero, gritó a los presentes ‘¡Vivan los quintos!, ¡Viva el Espinar! o ¡Viva el Cristo del Caloco!, lo que terminó por animar todavía más si cabe el ambiente de la plaza, ya caldeado, en la que los jóvenes saltaban y cantaban eufóricos.
Finalmente se disparó desde el balcón de la Casa Consistorial el cohetón que anunciaba que por fin la localidad estaba en fiestas de manera oficial. Este fue el momento que todos estaban esperando, y la plaza entera estalló de alegría y los jóvenes presentes al pie del balcón consistorial saltaron y tiraron litros de agua.
Varias peñas se encargaron de amenizar y transmitir el espíritu festivo al son de los tambores durante todo el pregón y tras él.
Tras el chupinazo y el pregón que daba por iniciadas las fiestas de los espinariegos, todos los congregados en la plaza pudieron disfrutar de los gigantes y cabezudos, que iniciaron un recorrido por las principales del pueblo.
Las peñas y pandas de la villa llenaron de color y algarabía la plaza y las calles del pueblo, pero sin duda, los protagonistas de las fiestas son los quintos, su alegría y diversión se hizo más que latente ayer en el pregón
Los jóvenes que este año cumplen 18 años disfrutaron del evento celebrado ayer de manera especial, y así lo harán durante toda la semana de fiestas, sabiendo que estas fiestas serán inolvidables.