El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, afirmó ayer que la reordenación de recursos humanos del mapa de Atención Primaria responde a criterios de racionalización y mejora de la eficiencia y funcionamiento de este nivel asistencial, y no a razones economicistas como se pudiera pensar en tiempos de crisis. Es más, insistió en que no menoscabará la atención actual, ya que como puntos de partida se establece que no se reducirán las plantillas y se garantizará la atención que se presta en los centros de salud, consultorios locales y en el domicilio en la «frecuencia, intensidad y calidad» actual. Todo, mantuvo, para que Castilla y León pueda seguir presumiendo de contar con la «mejor Atención Primaria del conjunto del Sistema Nacional de Salud».
El consejero, que compareció en la Comisión de Sanidad de las Cortes a petición propia, explicó que la reordenación busca acabar con las desigualdades en la carga asistencial a la que están sometidos algunos profesionales, sobre todo en el ámbito urbano. Esta segunda reorganización de recursos humanos -la primera fue en 2002 con motivo del traspaso de competencias- se debe a los cambios demográficos sufridos en la Comunidad, en especial, a la reducción de población en el medio rural en pro del urbano. Afectará a 194 profesionales (118 médicos y 76 enfermeras) en dos fases.
Por su parte, la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Comisión de Sanidad, Mercedes Martín, exigió al responsable de la Consejería de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, que se apueste de manera decidida por la Atención Primaria con recursos económicos suficientes, con el aumento de competencias y con una mayor coordinación sociosanitaria y con el nivel de Atención Especializada, con el último objetivo de reforzar la puerta de entrada al sistema.
