La localidad celebró el pasado fin de semana la conocida como ‘Bajada de la Virgen’, encuentro con el que se conmemoran los actos litúrgicos con la patrona de Los Huertos, la Virgen de Nuestra Señora de las Vegas. Con la celebración se completó el oficio dedicado a la Virgen. En apenas dos meses, que se produjo ‘la Subida de la Virgen’, también conocida como la ‘Quema’, se cierran los actos litúrgicos, con el ansiado regreso. Como decía, un vecino a las puertas de la ermita de Nuestra Señora de las Vegas, “la Virgen ya pasa aquí el invierno”.
Los vecinos y nacidos en el municipio, aunque residentes en otros lugares, no suelen faltar a la fiesta, ya que en este día se reúne buena parte del sentimiento, hondo y profundo, que desde la infancia crece en el corazón de los huerteños. Tras la misa oficiada por el párroco, Isidro Marazuela, la Virgen salía en andas de la iglesia de la Inmaculada, para cruzar la población, y tomar el camino que la conduce a su ermita.
Un recorrido acompasado por la música y el folklore tradicional, con un entorno que se empieza a tamizar de verde, y se acerca hasta el templo próximo a la ribera del río Eresma. Devotos y vecinos acompañan a la Virgen hasta la ermita, representados por los mayordomos, Mariano Martín e Higinio González. En la llegada, chocan dos sentimientos, el de la entrada a su casa celestial, con aquel del inicio, en el que la patrona salía con el alarde del himno nacional de la iglesia parroquial. Ya dentro del templo, la Virgen es situada en su trono, concluyendo los actos con un rezo fraternal. En el regreso al pueblo los presentes fueron invitados a un refresco ofrecido por la Asociación Virgen de las Vegas.
Recorrido de encuentro y devoción
En la foto superior, la Virgen sale de la iglesia; a la derecha, la procesión acompañada por música se acerca a la ermita; debajo, el traslado, y a la derecha, en la ermita.