La tradicional sifonada sirvió el domingo para poner el broche de oro a las fiestas en honor al Cristo del Humilladero que se han celebrado en Cabezuela. Las altas temperaturas ayudaron a que hubiera una alta participación y que fueran muchos los que disfrutaran de esta “batalla” con sifones en la que se gastaron más de 1.300 unidades.
Por la mañana se corrió el último encierro. De los tres novillos que se soltaron solo uno hizo el recorrido, en el que no faltaron los momentos de peligro, ya que el astado se separó de la manada al entrar en el casco urbano, y arremetió contra las talaqueras del Embudo. El día anterior, en el primer encierro campestre, se soltaron también varios novillos, pero fue preciso anestesiar a uno de ellos por intentar salirse del recorrido.
Por las tardes, los festejos taurinos contaron también con una alta participación, así como la ofrenda y procesión con el Santo Cristo del Humilladero.