El exjefe de la Obra Social de Caja Segovia y ex director de la Oficina Principal, Rafael Encinas, de 57 años, se convertirá hoy en el nuevo presidente de la entidad en sustitución de Atilano Soto.
Encinas cuenta previsiblemente con el respaldo de todos los grupos con representación en el nuevo consejo de administración: Federación Empresarial Segoviana (FES) -en cuya lista se presentó-, la Federación Nacional de la Mujer Rural, el sindicato Comisiones Obreras, el PSOE y el PP, que es el que ha logrado un mayor número de representantes en ese consejo -cinco de los trece totales, o seis, si le sumamos a Rosario Díez (entidades de interés general, que también es militante popular)-.
Representantes de los cinco grupos mantuvieron anoche una reunión para, en la línea del consenso que viene presidiendo desde hace décadas la constitución de los órganos del gobierno, pactar las dos vicepresidencias y la secretaría del consejo. A la hora de cerrar esta edición, aún no se había logrado un acuerdo, que de no haberse producido anoche, es previsible que se pueda alcanzar a lo largo de esta mañana.
No obstante, donde no hay duda es en que el nuevo presidente será, tal y como ha venido avanzado esta Redacción, Rafael Encinas, tras descartarse la opción de Áurea Juárez ante las reticencias que su nombre despertaba en alguno de los grupos con presencia en el nuevo consejo.
Título honorífico
Al término de la junta de Gobierno local, el alcalde, Pedro Arahuetes, aseguró que “no espero nada” de la Asamblea de Caja Segovia. “Una Asamblea General de nada no sirve para nada”, añadió el alcalde. En relación a la elección de Encinas, Arahuetes aseguró que “me alegro por él” aunque “es un título honorífico, casi como el de ser presidente de la Comunidad de Vecinos”.
El alcalde señaló que la Obra Social “está muy poco dotada, con problemas económicos importantes” y, en este sentido, indicó que “el reto” del próximo presidente será el de “reconvertir” Caja Segovia en una fundación “y buscar fondos” para su mantenimiento.
