El Tesoro Público está de buena racha, pese al jarro de agua fría que el Bundesbank echó el pasado lunes al cuestionar nuevamente el plan del BCE de reactivar su programa de adquisición de bonos soberanos de los dos países. Y es que España supo aprovechar ayer la relativa calma de los mercados y la relajación de la prima de riesgo para colocar deuda a corto plazo pagando, tal y como ya habían vaticinado los analistas, intereses más bajos que en la subasta previa similar, realizada el pasado 17 de julio.
El también llamado riesgo país permitió al organismo cerrar con éxito la emisión de letras, en la que colocó 4.514,61 millones a 12 y 18 meses, más de lo previsto, a tipos sensiblemente inferiores.
La institución superó ligeramente sus objetivos, ya que esperaba captar entre 3.500 y 4.500 millones de euros, y cosechó una elevada demanda, por encima de los 10.500 millones.
El Ibex subió un 1% al cierre de la sesión y logró encaramarse a la cota psicológica de los 7.500 enteros y la prima de riesgo se relajó hasta acabar en 465 enteros y el bono a 10 años cayó al 6,23%.
El selectivo madrileño pisó el acelerador en los últimos compases de negociación de una jornada huérfana de datos macroeconómicos de relevancia y libre de declaraciones políticas del BCE o el Bundesbank que pudieron truncar la tendencia bajista de la prima.
Por otra parte, los analistas señalaron que el Tesoro Público podría mantener la tendencia última en la emisión del próximo martes, aunque al mismo tiempo alertaron del riesgo de dejarse eclipsar por los resultados de las ventas a más corto plazo.
En concreto, la responsable de Self Bank, Victoria Torre, consideró positiva la subasta, porque el organismo superó su objetivo y rebajó el interés, lo que tuvo un reflejo «inmediato» en el mercado secundario.
La experta vaticinó un buen resultado en la puja de letras a 3 y 6 meses de la semana que viene, pero dudó de la venta a largo plazo que se celebrará en los primeros días de septiembre. «Si fuera bien sería muy positivo», señaló, tras resaltar la importancia de no dejarse llevar por los resultados de las subastas a corto tiempo.
En esta misma línea, la analista Soledad Pellón, de IG-Markets, recordó que es más sencillo colocar a corto espacio que a largo, sobre todo cuando la prima está bajando y se modera la rentabilidad, aunque calificó de «victoriosa» la sesión de ayer.
Detrás del éxito está la futura posible intervención del BCE, según Pellón, por lo que la próxima puja también podría ser «muy notoria», algo que, en cambio, no se puede asegurar para la subasta de obligaciones de septiembre. «Es fácil que el castillo de naipes se caiga porque se sujeta con hilos», advirtió. Finalmente, el jefe de la mesa de deuda de Ahorro Corporación, Javier Ferrer, también manifestó que la venta de letras a tres y seis meses podría ir bastante bien, aunque «costará» colocarlas a más tiempo.
En cualquier caso, Ferrer confió en que las especulaciones sobre la intervención del BCE se confirme, porque sería un medida positiva que aliviaría la presión sobre la deuda española y evitaría el rescate total de la economía.
