La Delegación Territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) auguró ayer lluvias durante los próximos días, empezando ya este fin de semana y continuando durante las jornadas posteriores. Unas precipitaciones que, aunque esperadas en Castilla y León, serán de carácter disperso, si bien estarán acompañadas de probables chubascos en algunas zonas puntuales que podrían dejar fuertes lluvias. En este sentido, de cara a la Semana Santa (5 y 6 de abril), el jefe del Grupo de Predicciones, Juan Pablo Álvarez, no se atrevió a dar una expectativa concreta, si bien comentó que se pueden esperar chaparrones «que pueden pasar justo por encima de una ciudad, o al lado de ella y no afectar a las procesiones». A su juicio y aunque no es definitivo, estas precipitaciones serán insuficientes para corregir el déficit hídrico del último trimestre, una noticia nada halagüeña para el campo regional.
En todo caso, sostuvo que para la primavera, que comienza el martes 20 de marzo, a las 6.14 horas, se aprecia una tendencia a temperaturas superiores a los valores normales en la España peninsular y Baleares, pero ninguna en relación a las precipitaciones. Respecto al trimestre que ahora termina –recordar que los trimestres hidrológicos son estacionales y ahora acaba el invierno-, el director de la Delegación Territorial de Aemet, José Pablo Ortiz de Galisteo, señaló que el periodo entre diciembre y febrero se ha caracterizado por el predominio general del tiempo anticiclónico. Esto dio lugar a la formación de numerosas nieblas en el mes de enero, con la interrupción en pocas ocasiones por la entrada de frentes atlánticos y la entrada de masas de aire polar en el mes de febrero.
La precipitación media de los observatorios principales en el trimestre registró 33 litros por medio cuadrado, el quinto valor más bajo, junto con 1992, desde 1863, y la acumulada no llegó al 25% de lo esperado en el suroeste (Zamora, Salamanca, gran parte de Ávila y Valladolid) y solo superó o llegó al cien por cien de lo normal en el extremo nordeste de Burgos. En España, con una precipitación media acumulada de 62 milímetros, solo se alcanzó un 30% de lo «que debería haber llovido en estos meses», también el más bajo de la historia. Ortiz de Galisteo también se refirió al presente año hidrológico, iniciado en octubre, que se caracteriza hasta ahora por una notable escasez de precipitaciones en la mayor parte de España, que es especialmente acusada en la vertiente atlántica.
A este respecto, el director territorial de Aemet indicó que el valor medio a nivel nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 13 de marzo de 2012 supone un 45% menos que el valor normal correspondiente a dicho período, con un déficit medio de precipitaciones que se aproxima a los 170 milímetros. Las cantidades de precipitación acumuladas en estos poco más de cinco meses se sitúan ya por debajo del 75% de los valores normales en España y no alcanza el 50% en gran parte de Andalucía, Extremadura, Madrid y Castilla-La Mancha, así como en el noroeste de Galicia, zona del Sistema Ibérico y área Pirenaica.
