El Ayuntamiento cambiará el uso de la caseta acristalada que se construyó en 2001, junto a la rotonda del Pastor, como punto de información turística, especialmente, para los visitantes que llegaban a la ciudad en automóvil desde la carretera de Madrid.
La caseta fue cerrada hace casi un año por su escasa utilización, en comparación con el resto de puntos de información. “Aunque en turismo nadie se cruza de brazos y siempre hay trabajo que hacer, no era rentable mantener un trabajador allí [ante la escasez de consultas], lo más operativo era emplear a ese trabajador en otros centros”, aseguró ayer la concejala de Turismo y Patrimonio, Claudia de Santos, tras admitir que la caseta fue cerrada hace casi un año.
Lo cierto es que el Ayuntamiento busca desde hace tiempo un nuevo uso para el inmueble. La idea, según ha podido saber este diario, es abrir un concurso para adjudicar el uso y explotación del pequeño edificio a la iniciativa privada. La calificación urbanística del suelo determinará los posibles usos del edificio; y, por tanto, el tipo de negocio que podrá albergar la caseta, desde una cafetería hasta una oficina comercial. “No hay nada cerrado, hay muchas posibilidades y confío en que podamos dar en breve una solución”, añadió De Santos. En todo caso, el mobiliario que albergaba la caseta turística junto a la rotonda del Pastor ha sido reutilizado para amueblar el nuevo punto de información turístico habilitado en el interior de la Casa de la Moneda.
El Ayuntamiento construyó esta caseta de información turística en la entrada de la carretera de Madrid de acuerdo con el anteproyecto del Plan de Excelencia Turística (PET) de Segovia, que financiaban la Junta de Castilla y León, la Secretaría de Estado de Turismo y el propio municipio. Este anteproyecto fue redactado por la empresa ICN Artea, según recordó ayer el entonces concejal de Turismo, el hostelero Cándido López. “El consejo del Plan de Excelencia decidió que esta caseta era un proyecto necesario para mejorar la atención a los turistas (…) que hoy ya no sea operativa es algo que tiene que valorar la concejalía”, indicó López, que formó parte de la corporación entre 1999 y 2003, en el gobierno de coalición entre PP y CDS, con el centrista José Antonio López Arranz al frente de la Alcaldía.
La caseta se construyó ante lo que se suponía como “privilegiada” ubicación de este punto de información, en la entrada a la ciudad por la carretera de Madrid —principal punto de llegada de los visitantes a la capital—. Fue construida a finales de 2001 en sustitución de la caseta provisional de madera que operaba con anterioridad.
En la construcción de la caseta y los trabajos de explanación del espacio donde se ubica — donde los turistas podían estacionar momentáneamente sus vehículos—, se invirtieron un total de 179.832,3 euros, con independencia del gasto asociado al contrato suscrito para su gestión.
En concreto, el coste de adecuación del terreno, de propiedad municipal, supuso un coste de 47.247,38 euros; la compra e instalación de la caseta acarreó una inversión de 106.909,46 euros, mientras que la dotación de mobiliario alcanzó un gasto de 21.164,79 euros, sin incluir el monolito situado en el exterior de señalización de la caseta, que contempló el abono de 4.510,67 euros.
El punto de información de Baterías se correspondía con un diseño del arquitecto municipal, Federico Coullaut, y fue construido con acero, aluminio y cristal, alejándose de las líneas clásicas. Su autor definió la caseta como “un conjunto de paraguas que protege y ampara a los turistas”. Su distribución interior consta de tres módulos destinados a recepción, archivo y aseo adaptado a disminuidos físicos.
En diciembre de 2002, el Ayuntamiento encargó la gestión de la caseta a la empresa madrileña “Nettium”, por un importe de 6.010,12 euros, con cargo a los fondos del PET. Un guía turístico atendía al público los fines de semana, ‘puentes’ y festivos”. Después fue el personal municipal quien se ocupó de la caseta hasta su cierre.
