La selección olímpica de Estados Unidos se impuso ayer a Francia, en el primer partido del grupo A de la fase inicial, gracias a un amplio marcador (98-71), en un encuentro que dominó de principio a fin y que reafirma su máxima candidatura al oro de los Juegos de Londres.
Por su parte, el país vecino, en calidad de subcampeón de Europa, comenzaba con ilusión su aventura en con el recuperado Tony Parker como principal estrella. Los norteamericanos se colocaron por delante rápidamente en el marcador, a pesar de la inicial discreta actuación de hombres como Bryant o Lebron James.
Por su parte, los galos aguantaban gracias al base de San Antonio Spurs que, siendo la batuta, asistía y anotaba para aguantar el ritmo en el marcador. Sin embargo, el poco acierto desde la línea de tres de los americanos fue el verdadero culpable de esta estrecha diferencia.
Un abrir y cerrar de ojos
Con tan solo un punto de diferencia en el electrónico tras el primer cuarto, la muñeca de Durant comenzó a funcionar y, esforzándose los americanos en un marcaje individual en Parker, la renta aumentó. De nada sirvió el esfuerzo galo en alargar sus ataques, que solo logró 15 puntos en el segundo cuarto mientras los de Krzyzewski superaban los 50 antes del descanso. Tras el parón, y aunque hubo movimiento en el banquillo del equipo de EEUU, cargado de faltas personales, apenas se notó la diferencia con hombres como Kevin Love. Superado el espejismo del primer cuarto, Durant machacó a los de Vicent Collet triple a triple. Precisamente, el alero de los Oklahoma City fue el gran protagonista del partido, máximo anotador y autor de las jugadas más espectaculares. Junto a él, Lebron James demostraba por qué fue designado el MVP de la NBA esta temporada.
Así, con ventajas de 20 puntos, los americanos templaron el juego sobre el parqué londinense.