El día 28 de febrero de 1992 se creó oficialmente la Asociación Segoviana de Personas con Enfermedad Mental, Familiares y Amigos “Amanecer”. Un grupo de 45 socios superaron el sufrimiento, la impotencia e, incluso, la vergüenza que a muchos amordazaba para iniciar una lucha en favor de los derechos de las personas con enfermedad mental, sacar a la luz la realidad social, jurídica y sanitaria de quienes padecen trastornos del cerebro, procurar su mejor asistencia así como mejorar su calidad de vida, y hacer que la opinión de sus familiares fuera tenida en cuenta.
“Fueron años muy reivindicativos, en los que había mucha tensión y una relación tirante con los profesionales sanitarios (…) pero ahora los berrinches quedan atrás y hemos recibido muchas gratificaciones”, declaró ayer Rosario Martín Laguna, presidenta del colectivo Amanecer desde el año 1997, que en ningún momento pierde su espíritu combativo.
Rosario Martín Laguna acompañada de otras representantes de la junta directiva de la asociación, presentó el programa de actos organizados para conmemorar el veinte aniversario de la creación de Amanecer y poner en valor la actividad desarrollada en este tiempo.
Cerca de 2.000 personas han acudido a este colectivo a solicitar información en las últimas dos décadas. Los equipos de Amanecer han atendido directamente en sus talleres, centros y programas de asistencia y rehabilitación a 201 enfermos y a 211 familiares. De los 45 socios fundadores se ha llegado en 20 años a formalizar 538 carnés, si bien en la actualidad la asociación cuenta con 245 integrantes.
A finales de los años noventa la asociación aumentó sus competencias, y acompañó su labor reivindicativa y formativa con la implantación de programas y servicios dirigidos a suplir las carencias de las prestaciones institucionales o complementarlas.
En estos momentos Amanecer dispone de un centro de ocio y relaciones sociales, un centro ocupacional con 15 plazas, dos viviendas de acogida que aloja a nueve personas, programas para familiares con talleres de psicoeducación y grupos de autoayuda, y un amplio catálogo de actividades para enfermos.
Los logros alcanzados no hacen olvidar a los miembros de Amanecer su labor de vigilantes y ahora reclaman un control más estricto y un mayor seguimiento de la participación de los enfermos para que los programas de rehabilitación que se desarrollan en centros de asistencia psiquiátrica sean realmente eficaces.
