Las mujeres en España tienen que trabajar, de media, 80 días más que los hombres al cabo de un año para cobrar lo mismo en un empleo de las mismas condiciones, según un estudio de UGT basado en los datos de la Encuesta de Estructura Salarial 2009 del Instituto Nacional de Estadística, que arroja una brecha del 22%.
No obstante, los datos de Eurostat correspondientes al mismo período cifran la desigualdad salarial en España en un 16,1%, -59 días más que los hombres para percibir el mismo sueldo-, pero sin tener en cuenta la comparación de sueldo bruto por hora en empresas de más de 10 trabajadores, mientras que el análisis del INE es «mucho más completo».
Así lo explicó hace unos días la secretaria para la Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, para incidir en que en España «las mujeres perciben menos trabajando, (-22% del sueldo), así como en el desempleo (-15,4%), y cobran una cantidad inferior como jubiladas (-38,59%)».
Según señaló, esta realidad, permanece «invariable» a lo largo de los años motivada por diversos factores, como la «infravaloración del trabajo que ellas realizan», la concentración del empleo femenino en sectores con menor retribución, «el déficit de corresponsabilidad» generalizado en el país o los estereotipos. Afecta a todas, pero especialmente a jóvenes de hasta 35 años y a las de entre 39 y 59.
En concreto, apuntó que el 18% de la población activa en España percibe menos de dos tercios de la ganancia salarial media por hora. De estas personas, el 64% son mujeres. Además, el 15% de las trabajadoras cobra una cantidad inferior del Salario Mínimo Interprofesional, tramo en el que se encuentra alrededor del 6% de los trabajadores.
La desigualdad está generalizada en toda España y, según el estudio, Castilla-La Mancha (19,4%) y Madrid (24,8%) son las comunidades donde más se incrementó en 2009, con aumentos del 2,5% y el 2%, respectivamente. Mientras, Aragón y Andalucía registraron la mayor reducción de la brecha salarial ese año, (un 2,6% y un 2%), aunque aún se mantienen diferencias en los sueldos del 23,9 y el 19,8% en cada una.
La fisura se reproduce en todos los sectores de actividad. Fontecha destacó que en las áreas con mayor empleo femenino también los hombres cobran peor, porque «a mayor número de mujeres, el conjunto de los salarios es menor», aunque, aún así, sus sueldos suelen ser superiores a los de ellas.
Por otro lado, casi medio millón de amas de casa han abandonado las labores del hogar y se han puesto a buscar empleo desde 2008, cuando la crisis económica empezó a hacer estragos entre las economías domésticas, según un informe realizado por Adecco.
En concreto, el estudio calcula que más de 100.000 féminas se incorporaron a la población activa en 2009, a las que se sumaron otras 170.000 en 2010. En 2011, las que se dedicaban a tareas domésticas que pasaron a buscar empleo fueron 195.500.
«Su papel ha sido fundamental para salvaguardar la hacienda familiar golpeada por la recesión», destaca el análisis, que recuerda que la tasa de actividad femenina ha subido hasta el 52,93%, mientras que la masculina ha retrocedido al 67,3% ante el desánimo extendido entre los hombres parados de larga duración.
