El rescate bancario de 100.000 millones de euros que el Eurogrupo va a conceder a las entidades financieras españolas se dará en cuatro tramos, el último de los cuales está previsto que se desembolse a finales de junio de 2013. Hasta 25.000 millones de euros de la ayuda europea se reservarán para financiar el banco malo donde las entidades que reciban ayudas deberán segregar sus activos problemáticos.
Estos detalles sobre el préstamo bancario aparecen en un documento del fondo europeo de estabilidad financiera (FEEF) que lleva el membrete de «confidencial» y que ha sido publicado por el Ministerio de Finanzas holandés en su página web. Su Parlamento debe aprobar la ayuda antes de que se firme el 20 de julio.
El primer tramo, de 30.000 millones de euros, estará disponible a finales de julio, como ya anunció el pasado lunes Bruselas. El mecanismo europeo mantendrá esta ayuda en reserva con el fin de poder realizar desembolsos rápidos si hay necesidades urgentes en el sector bancario español. Incluye un «colchón de seguridad a largo plazo» de 10.000 millones.
El uso de cualquier cantidad de esta primera parte antes de que la Comisión apruebe los planes de reestructuración de la banca requerirá una petición del Banco de España y la aprobación de la CE, el Banco Central Europeo y el grupo de trabajo del Eurogrupo.
El siguiente paso será determinar las necesidades exactas de capital de cada entidad, una información que la UE espera que esté disponible a mediados de septiembre tras las diferentes auditorías y test de estrés independientes que se están realizando.
Ello permitirá clasificar la banca española en cuatro apartados: los que no necesitan más capital (grupo 0, en el que los analistas sitúan al BBVA, Santander y Caixa Bank); las entidades ya nacionalizadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) -Bankia, Banco de Valencia, Catalunya Caixa, Novacaixagalicia- (grupo 1); las que necesitan capital y no pueden lograrlo sin ayudas públicas (grupo 2) y las que deben reforzarse pero confían en atraer financiación privada (grupo 3).
Los fondos que no se hayan utilizado del primer tramo se transferirán al segundo, que ascenderá a 45.000 millones de euros y se desembolsará a mediados de noviembre. Con esta ayuda se recapitalizarán o liquidarán a finales de ese mes, según los plazos marcados por Bruselas, las entidades nacionalizadas, una vez que la Comisión haya aprobado los respectivos planes de reestructuración o resolución. Este tramo constituirá alrededor del 60% del total de las necesidades de recapitalización del sector bancario español.
A últimos de diciembre de este año se desembolsará el tercer paso, de 15.000 millones de euros. Con él se cubrirán las necesidades de recapitalización o liquidación de los bancos del grupo 2. También se financiará la inyección, como medida preventiva, de bonos contingentes convertibles en entidades del apartado 3 que requieran un aumento de capital superior al 2%.
El rescate bancario se completará a finales de junio de 2013 con el cuarto tramo, con un importe estimado de 15.000 millones de euros. Cubrirá la inyección de capital en los bancos del grupo 3 que no logren su objetivo de conseguir los fondos en el mercado.
Por otro lado, el presidente de Novagalicia (NCG), José María Castellano, y el consejero delegado, César González-Bueno, pidieron ayer perdón a sus clientes por «haber comercializado preferentes» y por «lo que se hizo mal en la etapa anterior». Ambos anunciaron que la entidad ha pedido ayuda pública por 6.000 millones de euros, con lo que su banco tendrá seguridad para seguir en solitario y no encarar ni su liquidación ni su subasta a medio plazo.
