El presidente de Bankia y BFA, Rodrigo Rato, anunció ayer su intención de dimitir de sus cargos en ambas entidades después de que se conociera que la entidad recibirá respaldo público por entre 7.000 y 10.000 millones de euros a través del Fondo de Reestructuración ordenada Bancaria (FROB), organismo dependiente del Banco de España. La decisión del exministro de Economía, quien propuso como sustituto a José Ignacio Goirigolzarri, antiguo consejero delegado de BBVA hasta 2009, ya la conocía de antemano el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
En un comunicado, escrito en primera persona, Rato explicó que su propuesta de designar a su sustituto se debe a que entiende que es «la persona más adecuada para liderar el proyecto en estos momentos».
Tras repasar los principales hitos alcanzados por BFA y Bankia desde su nombramiento como presidente de Caja Madrid desde enero de 2010, el dirigente agradeció el apoyo y la lealtad de consejos, asamblea, colaboradores y plantilla en el desarrollo de ambas entidades.
«Ha sido un gran honor y me ha dado grandes satisfacciones personales y profesionales», aseveró en un documento con sabor a despedida en el que no anuncia expresamente su dimisión de los cargos que ocupa.
«Hemos afrontado una de las coyunturas más críticas que jamás haya sacudido al sistema financiero español», recalcó el exministro de Aznar, antes de resaltar que la entidad ha liderado con éxito la mayor integración financiera de España junto a otras seis cajas de ahorros.
El todavía presidente quiso lanzar un mensaje «muy tranquilizador» a los 10 millones de clientes de la entidad después de anunciar su dimisión y su sustitución por el exconsejero delegado de BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, y ante el inminente plan de saneamiento de Bankia.
«Somos una entidad con un nivel de solvencia muy alto, además con una muy robusta situación de liquidez y con una plantilla de profesionales espléndida que sirve a 10 millones de clientes y a los 400.000 accionistas», declaró Rato.
A pesar de esa petición, las acciones de Bankia se desplomaron en la Bolsa tras el anuncio de abandono de la entidad.
El antiguo gerente del FMI formalizará su abandono de las entidades financieras en el consejo de administración que se celebrará, previsiblemente, el próximo viernes y en el que también tomará posesión su sustituto, según fuentes financieras.
La decisión de Rato se ha precipitado ante las diferencias con el Ministerio de Economía, con el que la empresa negociaba un plan de saneamiento para aliviar su elevada exposición al sector inmobiliario, con activos problemáticos vinculados al ladrillo que suman 31.800 millones de euros.
Asimismo, la inesperada salida del dirigente responde a la solicitud en este sentido del Gobierno, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pidiera cambios en la gestión de la cotizada fruto de la fusión de siete cajas, aunque sin citarla expresamente, y de que el Banco Central Europeo (BCE) urgiera a España a culminar la reestructuración financiera.
No obstante, la elección de Goirigolzarri como presidente ejecutivo de Bankia y de su matriz BFA también ha procedido del departamento que preside Luis de Guindos, que considera al que fuera consejero delegado de BBVA hasta 2009 como una apuesta segura para pilotar el futuro de una entidad de gran tamaño en un difícil entorno económico.
Por su parte, algunos segmentos del sector bancario percibían a Rato como un profesional de perfil «más bien político» tras su experiencia como ministro de Economía y como director gerente del FMI, organismo que, a la postre, ha servido indirectamente de detonante para su salida de la entidad financiera.
Precisamente, el anuncio de Rato tuvo lugar justo el mismo día en que se conoció que la empresa recibirá un respaldo público por entre 7.000 y 10.000 millones de euros a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Es previsible que dichas ayudas se articulen en forma de bonos contingentes convertibles.
De este modo, la entidad que hasta ahora ha presidido el exministro de Economía, anunciará próximamente los detalles de un plan de saneamiento dirigido desde Moncloa y el Banco de España y que incluye modificaciones en el organigrama gestor.
«Esta actuación se aprobará de forma inminente» y es previsible que la propia entidad dé a conocer los detalles, especificaron desde el departamento que dirige de Guindos.
Incertidumbre.- Al menos el 84% de los trabajadores de Bankia teme por su puesto de trabajo, según una encuesta realizada por la Fundación DEAS antes de conocerse que la entidad informará en los proximos días de un plan de saneamiento que incluye respaldo público.
Además, el 71% de los empleados de la entidad observa con nerviosismo la transformación del sistema financiero español, según el informe de la Fundación, perteneciente al sindicato CSICA, que representa a 21.000 asalariados del sector.
La encuesta revela, en general, la preocupación, el miedo y la incertidumbre de un sector castigado por las reformas que, «a juicio de casi el 95% de plantilla, provocará una avalancha de despidos». Asimismo, el 92% del sector considera inmorales las indemnizaciones de los directivos del sector.
El análisis pone de manifiesto la impresión de los trabajadores del sector de que la reestructuración financiera se ha producido «de una manera precipitada y con ausencia total de transparencia».
