Los Presupuestos Generales del Estado, entregados hoy por el ministro de Hacienda y Economía, Cristobal Montoro, se trata de los los primeros que ha elaborado el Gobierno ‘popular’ de Mariano Rajoy, quien los ha definido como «duros» pero «imprescindibles» para recuperar la senda del crecimiento económico y del empleo, y para cumplir los exigentes objetivos de déficit fijados por la Unión Europea.
Montoro ha innovado este año con la entrega de las cuentas públicas en formato BIDI, es decir, con la presentación de un cartel con un código QR que, leído con una aplicación informática, permite acceder directamente a una gran cantidad de información. En años anteriores, los presupuestos se entregaban en un lápiz de memoria o ‘pen drive’, acompañado de un CD-ROM y el clásico ‘Libro Amarillo’ de índice-resumen de las cuentas públicas.
Unos cinco minutos más tarde, los responsables gubernamentales, el presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada, y el presidente de la Comisión de Presupuestos, Alfonso Guerra (PSOE), han acudido al Salón de Pasos Perdidos o Salón de Conferencias, donde Posada ha valorado que la presentación de las cuentas se realiza en un formato «contemporáneo» y «más eficaz».
El presupuesto para 2012, marcado por el objetivo de reducción del déficit del 8,5 al 5,3%, incluye un nuevo ajuste de 27.300 millones de euros, el mayor de la democracia. Este ajuste procede de una fuerte reducción del gasto y de una serie de medidas fiscales incluidas en un decreto ley que acompaña a las cuentas.
En dicho decreto el Gobierno ha introducido cambios en el Impuesto de Sociedades y en el de las Labores del Tabaco, y ha dado vía libre a una ‘amnistía fiscal’ para el capital que retorne a España o que esté oculto dentro del país, que sólo tendrá que pagar un gravamen especial del 8 o el 10%.
Con esta medida, el Ejecutivo pretende recaudar 2.500 millones de euros, cantidad que junto a todo lo recaudado a través de otras medidas puestas en marcha por Mariano Rajoy desde que llegó al poder, sumaría unos 12.314 millones de euros.
Por su parte, los gastos caerán un 9,6% este año hasta los 122.083 millones de euros, con especial afección a los ministerios, que verán sus partidas reducidas en un 16,9%, hasta los 65.803 millones lo que, según el Gobierno, permite mantener congelado el sueldo de los funcionarios y las prestaciones básicas (pensiones y seguro de desempleo).
Tras el registro este martes de los presupuestos en el Congreso y su publicación en el Boletín oficial de las Cortes Generales, comenzará la tramitación parlamentaria. Así, hasta el 11 de abril los grupos políticos podrán solicitar las comparecencias de los altos cargos en las diferentes comisiones parlamentarias, que se celebrarán del 16 al 19 de abril.
Un día después, a las 14 horas del 20 de abril, concluirá el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad, que se debatirán en el Pleno de la Cámara baja el 26 de abril y, al día siguiente, se presentarán las enmiendas parciales para su análisis en la ponencia de Presupuestos que se celebrará la siguiente semana.
Castilla y León tendrá un 9,6% menos que en 2011. El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012 recoge unas inversiones para Castilla y León de 1.584,89 millones de euros, entre las inversiones de los Ministerios, los entes públicos empresariales y las regionalizadas de la Seguridad Social lo que supone un 9,6 por ciento menos que en 2011, cuando ascendieron a 1.755,12 millones.
