Parece que la tan traída y llevada crisis está afectando al consumo navideño y que incluso se ve menos gente por las calles, pero la Navidad es momento de fiestas, tiempo libre y más ocio del habitual, y una cita interesante, tradicional y a la vez para todos los bolsillos es el recorrido por los belenes instalados por instituciones, asociaciones y colectivos, a los que se puede acceder de manera libre y gratuita.
La exposición navideña más concurrida es desde hace muchos años la que instala Caja Segovia en el Torreón de Lozoya. Este año la propuesta de la Caja traslada al espectador a un pueblo castellano de la Tierra de Campos de los años 50. El belenista José María Villa, autor del montaje, recuerda en este trabajo su lugar de origen, donde los montes de papel de estraza, las peñas de corcho, las casas de cartón y los ríos de cristal del nacimiento tradicional han sido sustituidos por el paisaje agreste terracampino, de tierra pobre y austera, y por las construcciones de adobe y tapial, para mostrar un pueblo castellano y sus alrededores en la comarca de Tierra de Campos a mediados del siglo pasado, donde el barro sin cocer, en forma de adobe o tapial, constituye uno de los principales protagonistas en una gran parte de las construcciones, principalmente civiles, del entorno, en una instalación en la que los elementos agrarios tienen un gran peso.
En el resto de las salas del Torreón de Lozoya, se puede ver una colección de siete dioramas, también obra de José María Villa, donde se representan las diferentes escenas o acontecimientos relacionados con el momento histórico de la Navidad (pidiendo posada, el taller del alfarero, la adoración de los Reyes, Almazara, la familia de Nazaret, Casa de los Arcos en Nazaret y el mercado).
A falta de la exposición de belenes del mundo de la Cámara de Comercio, que ya se había convertido en un clásico de la Navidad segoviana y que este año no se ha celebrado, también por la situación económica, otro de los nacimientos más visitados está siendo el de la Diputación Provincial. El Servicio de Arquitectura de la institución provincial, que se ocupa de preparar cada Navidad el nacimiento, viene tomando desde hace años paisajes y motivos arquitectónicos de distintas zonas de la provincia, utilizando las figuras, que se usaban antiguamente en el Hospicio, que estuvieron décadas sin utilizarse, y que se recuperaron hace unos años; algunas de ellas tienen cerca de un siglo de antigüedad.
Otras opciones para los aficionados a los belenes son acercarse al barrio de San Lorenzo, en cuya plaza, engalanada con motivo de las fiestas navideñas, se puede ver el belén montado por la asociación de vecinos La Parrilla; pasar por el nacimiento de las Hermanitas de los Pobres, otro clásico segoviano; o subir hasta La Granja para contemplar los cerca de mil belenes de la exposición del Centro Nacional del Vidrio. Sin olvidad el belén más luminoso de la Navidad segoviana, el instalado por el Ayuntamiento en el centro de la Plaza de la Artillería, formado por miles de pequeñas bombillas.
