El precio del butano y del gas licuado no se incrementarán en 2013, mientras que el coste de la electricidad aumentará un 3% aproximadamente como consecuencia de la subasta, dado que el Gobierno no tiene intención de tocar los peajes ni al alza ni a la baja.
Así lo aseguró ayer el ministro de Industria, José Manuel Soria. «El butano no va a subir y el gas licuado derivado del petróleo tampoco», señaló de forma tajante, añadiendo que las variaciones en la electricidad dependerán de lo «determinado por el mercado en la subasta», que marcó un incremento del 6,9%.
Dado que los precios de la puja determinan el 45% del coste final que paga el consumidor, la repercusión en la factura será aproximadamente del 3%, que «podría paliarse con una disminución de los peajes, pero entonces incrementaría el déficit de tarifa», por lo que el Ejecutivo decidió «no tocar los peajes y que las variaciones sean puramente las de mercado».
«Si la electricidad sube o baja no será por decisión del Ministerio, sino por los oferentes y demandantes del mercado», matizó el responsable de Industria, añadiendo que «todos los consumidores vulnerables -los que tienen una capacidad contratada inferior a 3 kilowatios- seguirán teniendo un tratamiento diferenciado en cuanto a precio», aunque sin precisar ni de qué forma ni en qué cuantía.
