El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, insistió hoy en que se deben explorar todas las posibilidades para aportar una solución que garantice el futuro de la minería, si bien se decantó por medidas “financieras” vinculadas a préstamos. También, consideró urgente que el Ministerio de Industria determine con “exactitud” la “capacidad” de “esfuerzo” de las empresas ante un calendario descendente de ayudas a la producción y por la situación económica del país.
Asimismo, Villanueva reconoció que los fondos que recoge el Plan del Carbón (2006-2012) están pactados con el sector, si bien, indicó que el Gobierno se encontró con una desviación del déficit y un endeudamiento que debe controlar. Por ello, sostuvo que la aportación de ayudas a través de los Presupuestos Generales del Estado es solo una vía y que se pueden buscar otras, si bien precisó que la cuentas generales son el soporte legal para las subvenciones del último trimestre de 2011 que el anterior ejecutivo no abonó y que ascienden a 75 millones.
En ese sentido, el consejero también reiteró que el Gobierno debe convocar ya de forma “provisional” la línea de subvenciones de este año, es decir, los 112 millones que se han consignado para evitar que las empresas mineras entren en un proceso de liquidación. Además, indicó que la disposición de Industria a negociar un nuevo plan del carbón para el periodo 2013-2018 muestra que el Gobierno no valora el cierre del sector y que formará parte de la futura estrategia energética del país, que en su opinión no tardará en ver la luz.
Por tanto, el consejero hizo hincapié en que el Ejecutivo central cuenta con la producción carbonífera y recordó que la quema de carbón importado obligará a acometer reformas en las centrales térmicas españolas. Así, confió en que el sector cuente con un “horizonte despejado” en los próximos meses, al negociarse el nuevo plan del carbón, que permita a las empresas llegar a 2018 sin tener que devolver las ayudas.
