En un ‘clásico’ con muchas ocasiones y de alto ritmo, Barcelona y Real Madrid firmaron tablas gracias a los goles de Leo Messi y Cristiano Ronaldo, que también empataron en su duelo particular, en una noche en la que los azulgranas pudieron vencer en un final trepidante con hasta tres acciones de gol, pero en la que el conjunto ‘merengue’ también tuvo sus momentos de gloria para llevarse los tres puntos de la Ciudad Condal.
Un empate, pues, justo aunque viendo el final del choque fue el once de Vilanova quien más luchó por la victoria y la mereció. El ‘sube y baja’ que fue el partido se fue disipando a medida que los locales tomaron las riendas y metieron una marcha más en su camino a la portería de Íker Casillas, que apenas tuvo trabajo, pero sufrió de lo lindo.
En este combate, que deja al Barça todavía ocho puntos por encima de los ‘merengues’ en la Liga con un choque directo menos, golpeó primero el equipo blanco gracias a Cristiano Ronaldo, que recibió una muy buena asistencia de Benzema a la espalda de Dani Alves, que se lesionó para prolongar el gafe que persigue a la defensa ‘culé’, y fusiló a Víctor Valdés por su palo corto.
Dos minutos después, fue el delantero francés quien envió un balón al palo y perdió la oportunidad de dejar ‘grogui’ al cuadro local que, por contra, se creció aupado por su público y acabó los primeros 45 minutos de menos a más. Ayudó mucho el gol de Leo Messi a la media hora, aprovechando un error de Pepe en el salto para despejar para ir a por un balón muerto.
Hasta entonces, no se aprovechó a Alba por la izquierda, que obligó a Di María a situarse casi de lateral diestro, ni pudieron Xavi y Cesc engrasar la máquina azulgrana, con Messi bastante aislado arriba. Por ello, la primera parte fue un intercambio de fases de poder con el dominio repartido entre las dos entidades, cada una con su estilo.
Vilanova intentó sorprender con el sistema táctico, situando a Adriano como central y a Alba por el izquierdo, todo suyo. Iniesta, como extremo, pero bajando mucho a la zona de creación, activó al Barça en cuanto intercambió su posición con Cesc, pero el Madrid supo aprovechar sus contras después de unos primeros minutos de desconcierto.
El primer gol del partido, eso sí, llegó en una jugada asociativa. Los blancos tuvieron durante unos minutos el control del balón y se encontraron cómodos en el Camp Nou por el desacierto local en el pase final. Pero, el paso de los minutos y con más claridad con el empate, el Barça fue haciéndose dueño del duelo y tuvo oportunidades de irse arriba en el marcador al descanso.
La reanudación del partido fue loca, pero se acabó pronto esta chispa, hasta que Leo Messi, en una noche de máxima eficiencia y rendimiento, se sacó un fantástico lanzamiento de falta directa de la chistera y puso a los suyos arriba. El balón superó la barrera y Casillas no pudo hacer nada para evitar la diana.
Con el Barça dominando, y el Madrid un poco hundido, Cristiano Ronaldo igualó el choque acabando bien un mano a mano con Valdés e igualó también su duelo con el argentino para dar más emoción a un ‘clásico’ que empezó a subir de tono, en lo futbolístico y en cuanto a dureza, también. Tanto Barça como Madrid tuvieron opciones de decantar la balanza, pero los cambios no dieron los frutos revulsivos deseados.
Alexis no desbordó e Higuaín y Kaká no pudieron cambiar el guión, sí un Essien que, con el trivote que provocó, puso el cerrojo ante la portería de Casillas. Y fue así, con el cuadro ‘merengue’ intentando firmar un empate, cuando el once ‘culé’ estuvo a punto de marcar por medio de Montoya, que envió un fuerte disparo al larguero. También Pedro dispuso de una buena doble ocasión, pero no acertó en sus disparos. Así que el ‘clásico’ deja todo igual.
