El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto Rábanos, aseguró que en la entidad se respira un ambiente de “absoluta tranquilidad” tras la dimisión de Rodrigo Rato como presidente de Bankia y las diferentes noticias ayer publicadas que apuntaban que el grupo financiero podría necesitar una inyección de dinero público superior a 7.000 millones de euros para su saneamiento.
Soto pidió a los clientes que se mantengan “serenos” y “tranquilos”, ya que en el proceso de reestructuración del sistema financiero español “ahora tocaba a Bankia”. En esa misma línea, insistió en que la entidad disfruta de “un excelente estado de salud”, como demuestra que su cuota de mercado ronde el 12%, con alrededor de diez millones de clientes. “A los impositores no les afectará para nada lo que está ocurriendo”, insistió.
“Bankia tiene una estupenda solvencia, superior a la mayoría de las entidades financieras, y una liquidez muy razonable”, afirmó Soto, quien en la actualidad ejerce como ‘consejero invitado’ (con voz pero sin voto) en el consejo de administración de esta entidad resultante de la fusión de siete cajas de ahorros.
De acuerdo a las explicaciones de Soto, aunque Rato estaba llevando a cabo un plan para aliviar la elevada exposición de Bankia al sector inmobiliario —en referencia a los ‘activos tóxicos’ vinculados al ‘ladrillo’— “ahora se exige una estrategia más rápida”. En ese sentido, el presidente de Caja Segovia cree que el Gobierno “ha querido introducir un cambio de director de orquesta”. Por ello, entiende que a partir de ahora “se va a continuar con ese saneamiento, aunque utilizando otras fórmulas”.
A Rato, Soto quiso agradecerle “las atenciones” que ha tenido con las cajas de ahorros del grupo, añadiendo que el exministro de Economía “ha dejado paso de forma noble, humilde y valiente”. Sobre su previsible sucesor, José Ignacio Goirigolzarri, Soto indicó que, aunque no le conoce, las informaciones que dispone de él le invitan a pensar que “es un hombre muy preparado para asumir este cargo”.
Por último, Soto quiso aclarar que, en caso de que Bankia reciba finalmente dinero de las arcas del Estado “no será a fondo perdido, sino que tendrá que pagar un interés del 8 por ciento”.
Arahuetes y UPyD
El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, se mostró ayer muy crítico con la situación que atraviesa Bankia. “Estoy indignado de que ahora se vayan a utilizar fondos públicos para salvar a una entidad privada de la que hasta ahora nos han venido diciendo que estaba bien gestionada, que no tenía ningún problema”, indicó el regidor segoviano. Arahuetes sostuvo que “ahora tendremos que pagar todos los segovianos y todos los españoles un dinero que, evidentemente, va a salir de nuestros bolsillos”. Por ello, el alcalde exigió responsabilidades a los directivos que “con sueldos desorbitados y planes de pensiones desorbitados” han llevado a la entidad a la situación en que se halla. Arahuetes apuntó que el Fiscal General del Estado o el Gobierno son quienes tienen que pedir explicaciones a esos directivos.
Por otra parte, Arahuetes dijo no entender que entidades que no desvelaban los salarios de sus directivos, por respeto a su privacidad, “ahora tengan que salvarse con dinero público”.
En otro orden, ‘Unión, Progreso y Democracia’ (UPyD) informó ayer que después de haber solicitado en febrero al Departamento de Supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el importe de las cantidades destinadas por Caja Segovia a las jubilaciones de los miembros de su Comité de Dirección, y en vista de que transcurridos tres meses no ha recibido contestación, ha decidido reiterar su solicitud, para la que espera una pronta respuesta.
