España recibirá en torno a 46 millones de turistas extranjeros de enero a septiembre de este año, lo que supondrá un 1,5% más con respecto al mismo período del ejercicio anterior, con un gasto total previsto que rondará los 44.000 millones de euros, un 3,5% más, según se desprende del informe trimestral de coyuntura turística (Coyuntur), que elabora el Instituto de Estudios Turísticos (IET).
El estudio apunta a un «crecimiento muy moderado» de la demanda exterior de servicios turísticos de julio a septiembre, con la entrada de un 0,5% de visitantes extranjeros, hasta 21 millones de ciudadanos internacionales.
En estos tres meses se prevé que el gasto total de los excursionistas ascienda a 20.349 millones de euros, un 3,3% más con respecto al tercer trimestre de 2011. El gasto incluiría todas las partidas de coste por parte de los turistas en sus viajes.
La atenuación es más pronunciada en la llegada de flujos turísticos internacionales que en su gasto asociado, si bien el debilitamiento de la moneda única puede ser positivo para el sector al hacer más atractivo el destino español para mercados como el británico y, en menor medida, Rusia, EEUU, India o Latinoamérica.
La actual disminución del precio del petróleo también podría favorecer el movimiento, en tanto que se traslade a un menor coste del transporte.
No obstante, Coyuntur advierte de que hay que tener cautela ante la incertidumbre del actual entorno económico y contextualizar estas cifras en ese marco.
Por países de origen, se constata cierta estabilidad en el alemán, tanto en el número de visitantes, como en el gasto, frente a la oferta británica que muestra una desaceleración acentuada desde el pasado mes de abril, que contrasta con el aumento del gasto realizado.
El volumen del mercado galo es constante, aunque con un descenso en la estancia y el desembolso realizado, mientras que Italia muestra «claros signos de desaceleración».
Por comunidades autónomas, Cataluña y Madrid se encuentran en la senda expansiva, frente a Baleares que modera su caída. Andalucía y Valencia muestran un ritmo más ralentizado que Canarias.
La estancia media de los visitantes foráneos tiende en los últimos años a acortarse. Así, las pernoctaciones hoteleras presentan un menor ritmo de desaceleración que las extrahoteleras.
En esta línea, la balanza de pagos de la rúbrica de turismo y viajes también se contrae en consonancia con la moderación del aumento de las llegadas internacionales.
Situación estable
En cuanto al movimiento nacional, que representa el 50% de la actividad turística, se mantiene estable, en contraste con el nivel de gasto. El uso de los hoteles para pernoctar se debilita frente al ligero avance de los establecimientos extrahoteleros.
El empleo en el sector, medido por el número de afiliados a la Seguridad Social en actividades vinculadas, sufrirá un descenso del 1,2% en el tercer trimestre, cifra «significativamente inferior» a la esperada para el conjunto de la economía, con tasas negativas desde junio de 2008.
El grupo no ha sido ajeno al contexto económico de contracción y después de 24 meses, en positivo, desde marzo de 2012 el empleo en este apartado está bajando, aunque no de forma significativa.
En marzo, los afiliados descendieron ligeramente (-0,2%), tendencia que continuó siendo durante mes de mayo el de mayor caída (-0,95).
Este declive del empleo también se refleja en los datos de ocupación en turismo de la Encuesta de Población Activa (EPA), con una caída del 4,1% entre enero y marzo, último dato disponible.
No obstante, existen diferencias entre regiones con mayor peso del empleo turístico. En Baleares y Canarias los afiliados crecieron un 4,2% y un 1,2% en mayo, respectivamente.
Las comunidades más turísticas afectadas en mayor medida por la pérdida de empleo han sido Madrid, Valencia y Cataluña.
En hostelería, el paro registrado en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) refleja un aumento del 13,4% en mayo, tasa de desempleo que no se registraba desde 2010, frente al 12,6%.
