La Consejería de Sanidad sólo vacunará contra la gripe a los pacientes crónicos y a las personas institucionalizadas -las que viven en residencias de ancianos y en centros de personas con discapacidad, principalmente- hasta la llegada de nuevas dosis a la Comunidad, después de que continúen inmovilizadas las 300.000 vacunas adyuvadas para pacientes mayores de 70 años desde el pasado 25 de octubre. No obstante, confía en «salvar» la campaña y alcanzar tasas de cobertura similares a las de los últimos años, una vez que se liberen estos lotes y ante la llegada de remanentes de otros países y autonomías.
Así lo explicó el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien precisó que en el contexto actual, tras la retención de varias partidas de Novartis por un problema de calidad, el deber de su departamento es «proteger de forma escalonada a la población con mayores riesgos». No obstante, lanzó un mensaje de tranquilidad ya que desde la Consejería se trabaja «activamente» con el Ministerio y el resto de autonomías con el fin de que lleguen vacunas que no han sido utilizadas en otros territorios. De hecho, está previsto que mañana Sacyl reciba 30.000 dosis nuevas. Hasta ese momento, los centros de salud, consultorios locales, hospitales y demás puntos que dispensan la vacuna se limitarán a atender las demandas de los dos grupos citados. Es más, desde los centros de salud se hará una «captación activa», se contactará con los crónicos que aún no se hayan vacunado. Lo mismo ocurrirá con las personas institucionalizadas, de las que aún no han recibido su dosis 35.000.
La Consejería cuenta con 144.91 dosis y ya ha vacunado a 265.059 personas. A juicio del consejero, si van llegando nuevos lotes -se han solicitado 250.000 dosis-, no habrá ningún problema, puesto que los epidemiólogos auguran una campaña gripal «estandarizada, leve y de virulencia moderada», a lo que se suma que la previsión es que las tasas de incidencia más elevadas se alcancen a finales de diciembre, principios de enero.
Cabe recordar que las autoridades sanitarias de la región tuvieron que inmovilizar, tras una alerta de la Agencia Española del Medicamento, 300.000 dosis de vacuna Chiromas, la destinada para los mayores de 70 años, por un supuesto defecto de calidad al existir en el preparado partículas en suspensión. Debido a que los lotes siguen retenidos, el martes se registraron desabastecimientos en las provincias de Zamora, León y Valladolid, de ahí la decisión de Sanidad de priorizar a los grupos de mayor riesgo.
