La pesadilla que vivió Fernando Alonso en el GP de Abu Dhabi de 2010 puede verse recompensada dos años después con el ‘milagro’ de Sao Paulo. El español perdió el título en la última prueba ante Sebastian Vettel tras partir con un colchón de 15 puntos. Este domingo, el asturiano deberá repetir lo que ocurrió, pero con los papeles invertidos, pues ahora tiene 13 de desventaja.
Si todo va normal, acorde con lo que ha sucedido en las últimas citas, Alonso solo puede aferrarse a la lluvia o a un milagro para lograr su tercer campeonato. A pesar de estar en una situación casi desesperada, el ovetense y su Ferrari llegan con posibilidades. «Tal vez, sobre el papel las opciones no son muchas, quizá un 25 por ciento, pero en el fondo creo que es mucho más que eso. Cualquier cosa puede pasar en Interlagos», indicó tras quedar tercero en Austin.
Alonso necesitará la misma suerte que tuvo Kimi Raikkonen en 2007. El finlandés triunfó a bordo de un Ferrari en un GP de Brasil inconcebible. Partió con siete y cuatro puntos de desventaja sobre Lewis Hamilton y el español. El nórdico se llevó la victoria, Hamilton acabó séptimo y Alonso tercero. Resultado: Raikkonen campeón del mundo con un punto más que los dos McLaren.
Sin embargo, esta vez, el asturiano lo tiene incluso más complicado. A pesar de todo, el trauma de Abu Dhabi puede verse recompensado con el milagro de Sao paulo, algo en lo que creen los medios italianos.
«¡Creemos en Ferrari! Fernando, la pista y el tiempo meteorológico: ¡Todo cuadra!», escribió La Gazzetta dello Sport.
Si este año ocurrirá lo mismo solo se sabrá el domingo al término de los 305,909 kilómetros que ponen fin a una de las temporadas más locas de la Fórmula Uno. Y nadie arroja la toalla.
«Todo es posible», aseguró Stefano Domenicali. «Si queremos ganar tenemos que estar unidos», manifestó Alonso.
Su compañero, Felipe Massa, prometió pilotar por el bien del equipo. «Estaría bien terminar con un podio, pero ayudaré a Fernando y al equipo como en Austin», destacó el brasileño, que en Texas cambió la caja de cambios para permitir al español partir una posición más adelantada.
