El jefe técnico de Red Bull, Adrian Newey, admitió ayer que cada vez es «más difícil» encontrar mejoras para un mayor rendimiento del coche que tendrá el equipo en la próxima temporada 2013, asegurando que el ‘RB9’ de Sebastian Vettel y Mark Webber será «una evolución» del vehículo actual.
«No habrá sorpresas, el monoplaza que utilizaremos la próxima campaña viene va a ser en gran medida una evolución del de este año. Cada vez es más difícil encontrar nuevos avances porque no hay cambios significativos en el reglamento», aseguró el ingeniero inglés en una entrevista.
Además, también comentó que los coches son cada vez más competitivos. «Este año hemos tenido ocho ganadores diferentes de Red Bull, McLaren, Ferrari, Mercedes y Williams, eso es una demostración de lo importante que es actualmente el coche», indicó.
Newey explicó que los neumáticos son «muy importantes» para un mejor funcionamiento del coche ante sus competidores. «A veces, un diseño en particular podría adaptarse al coche si se trata de un circuito de alta velocidad como Silverstone o más lento como Abu Dhabi, son factores a tener en cuenta y que hacen que para un equipo sea muy difícil dominar», manifestó.
A pesar de ello, Newey explicó que el principal problema de todas las escuderías en estos momentos es que saben lo que intentan «conseguir en invierno», pero que no tienen «ni idea» de lo que está haciendo la competencia.
Al quirófano
Por otro lado, el australiano Mark Webber se someterá en los próximos días a una intervención quirúrgica con el fin de completar la recuperación física del accidente que sufrió en 2008, donde se rompió una pierna.
Como consecuencia de ese suceso, el piloto de Red Bull todavía lleva una pieza metálica dentro de su organismo. «Voy a operarme la pierna que me rompí en el accidente de bici de montaña. Sabía que era algo que tenía que hacer, la intervención estaba ya programada, y ahora me van a quitar la última pieza que tengo», explicó.
El oceánico también se fracturó el hombro en 2010, si bien, entonces, decidió no comunicárselo a la escudería austríaca y correr lesionado en las cuatro últimas pruebas de la temporada, pues estaba luchando por el título.
