El 33,5% de los trabajadores de Castilla y León desempeña su actividad laboral en el mismo municipio en el que nació, lo que supone una cifra global de 300.000 habitantes de la Comunidad, según los datos de un estudio realizado por Randstad.
Este porcentaje es mayor en comunidades como Galicia, Extremadura y Murcia, donde supera el 45%. Sin embargo, se sitúan por debajo del 30% Cantabria (28,6), Cataluña (27,7), Navarra (27,3) y Madrid (22,6), mientras que a nivel nacional asciende hasta el 33,9%, siete décimas menos que en 2010.
Existen diferencias significativas cuando se analiza la variación que han experimentado las diversas regiones del panorama nacional. En este sentido, Canarias (-3,1%), Extremadura (-3%), Andalucía (-2,9%) y La Rioja (-2,6%) han registrado descensos superiores al 2,5 %. Entre las comunidades que más han aumentado destacan Aragón (+1,9%), Asturias (1,7%) y Murcia (1,1%), mientras que en el caso de Castilla y León se ha registrado un descenso del 0,3%.
El estudio de Randstad, además, detecta un descenso en la tendencia a la movilidad de los trabajadores. Esto es debido al aumento del porcentaje de profesionales ocupados que reside en el mismo municipio durante tres años o más.
Así, en 2010, el 88,2 % de los trabajadores llevaba más de 36 meses sin variar su lugar de residencia. Este porcentaje ascendió hasta el 90,9% en 2013. En el caso de Asturias, esta proporción ha aumentado desde el 90,8 de 2010 hasta el 94,6%.
Cantabria, Baleares, Madrid, Cataluña y Canarias disponen de la mayor relación de trabajadores con menos de un año residiendo en la región, más del 2,5% del total.
En el lado opuesto están Asturias, Murcia, Galicia o País Vasco, todas ellas con tasas elevadas de trabajadores autóctonos y con bajas cifras de profesionales de otras zonas en el último año.