El jefe del Ejecutivo central, acompañado por el presidente del PP-A, Javier Arenas (i), y el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido. / Europa Press
Recién llegado de Kiev, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ausentó del acto de recepción a la selección española de fútbol para acudir a la Junta Directiva Nacional del PP en Sevilla. Allí, aseguró ante la plana mayor de la formación popular que ahora «toca pisar el acelerador» de las reformas, al tiempo que pidió a las comunidades autónomas un «esfuerzo mayor» contra el déficit en los próximos meses.
«Hemos hecho muchas cosas, pero ahora toca pisar el acelerador. Vamos a hacer más», declaró, al tiempo que aprovechó la intervención ante los suyos para elogiar al aún líder del PP andaluz, Javier Arenas, al que definió como un «activo valioso» del partido.
El jefe del Ejecutivo afirmó rotundo que la reducción de la deuda es un «objetivo capital» y señaló que las regiones tienen que hacer «un esfuerzo mayor en los próximos meses».
En este sentido, manifestó que nadie puede dudar del compromiso de su Gabinete con la reducción del déficit público, algo que es una «convicción y una cuestión de justicia» hacia todas las familias y empresas que llevan años apretándose el cinturón. Así, indicó que una tarea inmediata debe ser resolver los problemas de financiación que afectan a muchas instituciones patrias y que la disminución de la deuda debe comprometer a todas ellas y a las comunidades, las cuales, según recalcó, tienen que hacer un «esfuerzo mayor» en los próximos meses porque es una «obligación capital».
El presidente expresó su preocupación porque el año pasado se gastaran en España 90.000 millones de euros más de los que se ingresaron, apuntando que el problema no es solo que no se deba desembolsar esa cantidad de más, sino que habría que ir a pedirla a los mercados y hoy «no estamos en condiciones si no damos un mensaje claro y nítido de que trabajamos por el equilibrio presupuestario».
Asimismo, Rajoy defendió las reformas que ha puesto en marcha su Gobierno, todo ello con el fin de aumentar la competitividad y dar a la economía dinamismo y que ello posibilite la creación de empleo, que es el principal objetivo.
Tras indicar que hay que producir mejor, ahorrar costes y reducir el exceso de reglamentación que existen en nuestras administraciones, defendió la reforma laboral, o la ley de pago a los proveedores para dar una mayor inyección de liquidez a la economía real. A su juicio, no es aceptable que haya administraciones que contraten con proveedores y que no tengan la seguridad de que van a pagar. «Que no contraten nada que no tengan la seguridad de que puedan pagar», insistió, alegando que es de «justicia» y «sentido común» pagar lo que debes.
El presidente recalcó que su Gobierno va a seguir haciendo ajustes, en materia energética o administrativa, y va a trabajar por la unidad de mercado en el país. «Se va a continuar el proceso reformista porque lo requieren las circunstancias, el empleo y el sentido común», sentenció.
Por último, se mostró convencido de la capacidad del pueblo español para superar todas las dificultades porque «estamos a costumbrados a superarnos a nosotros día a día», concluyó.
Sector financiero.- El presidente del Gobierno manifestó que, para que haya una verdadera recuperación de la economía, hace falta algo tan elemental como la recuperación del crédito. Así, indicó que el Ejecutivo ha abordado con rigor una reforma en profundidad del sistema financiero, que tiene como objetivo capital desatascar los canales de préstamos a las familias y empresas. «Hemos hecho un ejercicio de transparencia sin parangón», sentenció.