El primer ministro holandés, Mark Rutte, presentó este lunes la dimisión de su Ejecutivo ante la Reina Beatriz, después de que los partidos políticos no hayan podido cerrar un plan sobre políticas de austeridad tras haberlo intentado durante siete semanas.
El objetivo de las conversaciones entre la coalición de Gobierno y su principal aliado, el ultraderechista Partido de la Libertad, de Geert Wilders, era concretar un recorte de entre 14.000 y 16.000 millones de euros del presupuesto anual para reducir el déficit hasta el límite del tres por ciento del PIB estipulado por la Comisión Europea.
La falta de consenso se atribuye al rechazo del bloque de Wilders contra el excesivo impacto del recorte sobre el poder adquisitivo.
Rutte explicó que la monarca holandesa está estudiando la posible dimisión del Gobierno, al que la reina encargó que, hasta unos nuevos comicios, siga trabajando por el bien del país.
Las elecciones anticipadas se celebrarían en verano, previsiblemente el 27 de junio.