El Adelantado de Segovia
Segovia, viernes 24-02-2017 h.
El tiempo por Tutiempo.net
Estás en El Adelantado de Segovia :: Portada > Blogs > Ich liebe Segovia
usuario:  
contraseña:
registrar recordar contraseña

Ich liebe Segovia | por Gonzalo Álvaro Barrio
foto Un buen día me desperté y vi que me habían dado una beca para estudiar en el extranjero. Ahora me despierto cada día pensando en todo lo que puedo aprovechar durante mi estancia en Stuttgart (Alemania), en ese reto de conocer nuevos idiomas, nuevas costumbres y formas de ver la vida, aprender cosas útiles para mi trabajo y para mi vida, meterlo todo en unos paquetito de bytes y mandarlo por un pequeño cable a esa ciudad que cada día echo más en falta y es que "Ich liebe Segovia" (Me encanta Segovia)
La Guia de Segovia
Blogs
  BLOGS
Paseando comentarios
foto por Juan Carlos  Manrique Arribas
17/02/2017
Renegociar el Centro Deportivo Carlos Melero
Conexión Campo Grande
foto por Teresa  Sanz Nieto
16/01/2017
La muerte de nadie
      Ver más Blogs
  Encuesta
¿Considera excesivas las retribuciones que reciben los concejales en el Ayuntamiento de Segovia?
si  no  ns/nc  
  SMS
      Ver más
viernes, 27 de enero de 2012

 

Antes que nada, quiero pedir perdón por mi ausencia durante este último mes. Un mes entero que he pasado en España, en parte por obligación y en parte por gusto, que me hizo reflexionar sobre muchas cosas. Pero de eso hablaré otro día. Hoy, al igual que hice otra vez, me gustaría hablar de la visión de la vida en Alemania que tiene una persona que, aunque lleve sólo unos meses aquí, se ha interesado especialmente en saber de este tema. Por si acaso, que es una expresión que me gusta mucho.

Al igual que la otra vez hablé de lo más importante cuando vives en el extranjero, que es conocer la personalidad y las costumbres de sus ciudadanos, hoy quiero tratar un tema que también es clave, más aún que lo anterior dependiendo de cómo gestionas tu estancia: el precio y la calidad de vida.

De la misma manera que cuando alguien se marcha a Alemania la gente le suele decir lo secos y fríos que son los alemanes, también hay gente que, haya estado aquí o no, asegura que este país es muy caro, más que España. Pues, usando otra expresión de un amigo que viene a cuento, bien y mal. Lo primero que hice al llegar a Stuttgart, fue comprarme un billete sencillo hasta llegar a la Universität, donde compré el mensual. No voy a dar precios, pero digamos que fue un poco “sablazo”, pero no lo di mayor importancia, ya explicaré por qué. Una vez llegué a mi habitación y saqué mis cosas de la maleta, ya iba teniendo hambre, así que me fui al supermercado. Empecé a coger las cosas que más me gustaban y echarlas al carrito, y como excepción, sin fijarme en el precio. Cuando llegué a la caja y vi todo lo que había cogido, pensé que quizá se me había ido de las manos, pero la sorpresa fue mayor cuando tuve que pagar mucho menos de lo que pensaba. Y así me ha ocurrido otras tantas veces.

¿Por qué cuento esto? Para resumir en una frase lo que para mí es una de las claves de un país realmente avanzado: los “privilegios” y los “lujos” (que tenemos muchos aunque no pensemos en ello) suelen ser caros, quizá demasiado para la mayoría; en cambio, las cosas básicas, como la comida o la ropa, son baratos y accesibles, y no por ello de mala calidad. A lo que voy es que cuando he tenido que comprar comida, ropa o utensilios cotidianos, he tenido que pagar menos que si estuviera en España. Claro está, hay excepciones, y entre marcas hay un gran abanico, pero la gran mayoría de veces creo que aquí es más barato. Aunque bien es cierto que lo único más caro que haya visto aquí es el combustible y el transporte, ya que en alguna vuelta que he dado por MediaMarkt, Saturn o webs de coches aquí, además de saber de oídas alquiler de pisos, las cosas son como mucho igual de caras que en España. Hay que pensar que aquí en general tienen un salario bastante más elevado que en nuestro país, no he investigado mucho pero puede ser casi el doble fácilmente, y de ahí la diferencia de calidad de vida. Cuando pienso lo que tendré que cobrar en España para poderme pagar el alquiler de piso, el transporte/gasoil del coche (suponiendo que esté pagado), comida y gastos varios, veo que me tocará hacer unos malabares dignos de los mejores circos. Como la mayoría está ahora, vamos.

Otro dato importante es el hecho de que los estudiantes tenemos un montón de ventajas y descuentos, algo de lo que siempre me he quejado en España, donde a veces te da la impresión de que está hasta mal visto estudiar. Por ejemplo, el bono mensual que compré el primer día, lo canjeé después por uno semestral sólo para estudiantes, el cual a ojo sale unas 3 veces más barato, más incluso que en Madrid (donde se jactan de tener el viaje sencillo más barato de Europa; que comparen también los sueldos de cada país). Y así con muchas cosas, como descuentos en compras, en entradas a museos o discotecas, o ventajas a la hora de conseguir cosas como alojamiento. Si hay más ventajas a estudiantes, gente que en general no tiene ingresos propios, será más fácil vivir, y por lo tanto la educación superior será más accesible y más gente verá la universidad como un buen futuro. Otra clave para un país avanzado. Y aquí no me quejo de mi trato en España, pero estoy cansado de ver gente que partiéndose los cuernos no consigue una beca, que a cambio se llevan otros que no se merecen. Chanchullos con los papeleos que se dice.

En resumen, en mi opinión aquí se vive con el mismo dinero o incluso menos, y se gana más en general. Buena opción para los que valoran salir al extranjero a buscar trabajo, temporal o definitivo. Como siempre digo, quizá esté equivocado en algunas cosas, pero después de estar unos meses aquí creo que tengo una idea bastante acertada de cómo se vive aquí.

Tschüss!

viernes, 23 de diciembre de 2011

 

El otro día tuve que lavar, como otras veces desde que estoy aquí, ropa en agua fría, a mano. Es de esas cosas que, aunque fáciles, no había hecho casi nunca en España (el “casi” viene a decir que si lo he hecho alguna vez, ni me acuerdo). Aunque es algo que tuve en cuenta a la hora de hacer la maleta, y procuré traerme ropa de manera que cuando estuviera sucia se echara a la lavadora y listo, todos tenemos esas prendas, en general sólo unas pocas, que ya sea por su color o por el material del que está hecho, no podemos tratar como al resto. Por ello, esta ropa no puede lanzarse al montón de la que está sucia como si nada, sino que hay que apartarla, y lavarla en un sitio y de modo distintos.

Fue lavando a mano alguna de mis prendas más delicadas cuando me puse a pensar en España, en lo que lees por internet (porque no tengo otra, vaya) y las conclusiones que saco de ello. Siempre se habla de la generación que durante estos últimos años está o ha terminado su preparación para el mundo laboral. Gente que, si bien es la más preparada de la historia, con una titulación muy aceptable, sabiendo hablar dos o más idiomas, con una mejor visión del mundo que nos rodea, cuando sale a buscar trabajo, a mancharse las manos para ganar un dinero, no encuentra nada.

Y es que parece que tenemos el cesto de la ropa para lavar lleno. Esta generación de prendas a estrenar, más delicadas que las anteriores, no tiene sitio. Y es por ello por lo que, al no poder meterse en la lavadora, la que se supone que debería corresponderla, se tiene que lavar aparte, a mano. Buscar cestos en los que aún haya sitio, lo que lleva a tener que marcharse lejos de su hogar, para poder encontrar lo que necesita.

A algunas prendas no les importa, e incluso están contentas de tener que lavarse aparte, incluso si eso significa juntarse con la ropa de su mismo armario. ¿Pero son todas así? Tras permitirme la licencia de decir que pertenecezco a la susodicha generación, yo estoy seguro de que no. Cada vez estoy más cerca de tener que ir a un cesto de la ropa, y es por ello que ya me voy informando: en Stuttgart van varias veces de sitios en los que tienes sitio para que me laven a mano, con cuidado y con un buen jabón, mientras que en España sería llenar demasiado la lavadora, lo cual no es conveniente.

¿Y si hay ropa de esa cesta, que ya está bastante dada de si, y no vas a volver a ponerte? ¿para qué seguir lavándola, no sería mejor apartarla y hacer sitio a ese jersey recién comprado? Porque hay ropa que seguramente no se vaya a usar casi nunca, o que está demasiado rota, ¿no es mejor comprobar ese cesto de vez en cuando, y apartar lo no deseado para hacer sitio a las prendas nuevas, seguramente de mejor calidad y que gusta más? Porque hay algunas prendas que, delicadas o no, quieren ir a la lavadora que en un principio les ha correspondido siempre, junto con la ropa de su mismo cajón. Sea un lavado mejor o peor, pero el que al final, hará que mantenga el color y la suavidad de siempre.

Espero que hayan podido seguir más o menos la analogía, que es lo que da de sí una mente mientras lava sus jerseys de punto. Que por cierto, quedaron estupendos.

Tschüss!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuando uno se marcha a un país extranjero ya sea de vacaciones o para una temporada, es muy corriente que todo aquel al que se lo cuentes te salte con los tópicos de ese sitio. Te cuentan lo más característico de la gente que vive en ese país, sus costumbres o sus características más conocidas. Hoy quiero hablar de los de Alemania, donde después de los casi dos meses que llevo puedo hacerme una idea de lo muy o poco acertados que son; que mi idea sea acertada, pues no sé.

Lo más típico que se dice de los alemanes es que son “frios y secos”. Al menos es lo que más me han dicho a mí gente que ha estado (o no) en Alemania, pero lo más oído con diferencia. ¿Es así? Pues, como dice mi amigo Nacho, bien y mal. Aunque de primeras es la impresión que te suele dar, yo lo definiría de otra manera. Tuve la suerte de que nada más llegar asistí a la fiesta grande de Stuttgart (Volkfest, que viene a ser el Oktoberfest de aquí) y desde luego lo que ves en este tipo de eventos no son caras largas o gente seria. Quizá por ello me fui haciendo a la idea de que la definición que me dieron de ‘alemán’ no era muy acertada. Según he ido tratando con esta gente, he ido notando que dan esa imagen al exterior debido a que, en la gran mayoría de los casos, cuando he ido tratando con ellos, se han limitado a darme la información justa y necesaria, y a otra cosa, algo que por otra parte prefiero a la costumbre española de responder sin tener ni idea mientras se anda por las ramas (y me incluyo). Esto se debe a que son gente “cuadriculada”, que hacen lo que tienen que hacer, y nada de florituras. También, en muchos casos que he tenido, son difíciles de convencer, o como he dicho alguna vez aquí a mis amigos: si te dicen que no, es que no.

Pero esta personalidad, por otra parte, les hace ser de una manera que, en mi opinión, es la gran responsable de que un país como éste haya evadido la crisis con relativa soltura. Y es que aquí la expresión “no hagas algo hoy si puedes hacerlo mañana”, o “que lo haga otro” no se ha escuchado jamás. Si tienen que hacer algo, lo hacen, y no hay más. Y si no tienen que hacer algo, pues más de lo mismo. Aquí destaco la confianza que tienen unos en otros: como ejemplo, he visto ya varias bicis (transporte típico en toda Europa) aparcadas sin candado, y ahí siguen. En España te roban hasta el sillín, y no me refiero a Segovia, sino que eso ha pasado incluso en mi facultad. Este respeto por lo ajeno se puede extrapolar a otras situaciones cotidianas, como entrar al súper con mochila y que no se preocupen por mirarla, o salir de una discoteca y te registren para ver cuántos vasos te has llevado (en España lo he visto mucho, y con razón). A lo que voy es que aquí roban, como en cualquier sitio del planeta, pero en bastante menor medida, y que igual pasa con el día a día, pasará con otras cosas, como en política o en cualquier tipo de negocio, ya que si dedicasen a sacar tajada de todos los sitios que puedan este país se llamaría España, y no es el caso. Esto último, repito, a opinión personal, y teniendo en cuenta que aquí las cosas van bastante bien.

Por último, otra característica muy interesante es que aquí te ayudan si pueden, y procuran siempre no molestar: sea para indicarte dónde está algo, para hacerte sitio al entrar o salir del metro, apartarse en el supermercado para que puedas pasar, en general cosas cotidianas cuya actitud respecto a ellas no he visto yo en España, por ejemplo.

Con esto creo que he definido bastante bien la idea que tengo yo de un ciudadano alemán, y espero que se haya entendido bien. Más adelante hablaré de la vida aquí, de costumbres y nivel de vida. Pero quiero terminar diciendo que, según lo visto aquí, si en España queremos salir de la famosa “crisis”, no hay recortes y reformas que valgan; es nuestra forma de vivir en sociedad, nuestra visión de muchos aspectos de la vida, la que debería cambiar, de otro modo no veo estabilidad al asunto. Como digo (y diré) siempre, ésta es mi opinión, la cual puede no ser correcta. Y en este caso, espero equivocarme.

Tschüss!

viernes, 25 de noviembre de 2011

Muy buenos días, tardes o noches a todos, escojan el que mejor les haga. Me presento brevemente. Soy un muchacho de 22 años que se considera un buen tío dependiendo del día. De Sepúlveda hasta los 8 años, y medio madrileño a regañadientes desde hace 4, para estudiar en la ETSIT-UPM, y con suerte ingeniero superior en dos años. Gracias a aquellas incontables tardes en la biblioteca, y meses sin casi pisar la calle, voy a pasar un año estudiando en el extranjero gracias a una de las famosas becas Erasmus, u Orgasmus que dice mi madre. Hasta aquí las cosas más reseñables de mi vida.

Pero no me he abierto el blog para hablar de mí. Al igual que la mayoría de ustedes no han clicado aquí por lo mismo. Aparte de aquellos familiares y amigos (sobra decir lo que los echo de menos) que han entrado para ver qué tal se me da mi incursión en el mundo del blog, la mayoría de esa gente que quizá ni me conoce y ahora mismo está leyendo estas líneas se preguntará lo mismo: ¿Por qué?

Me explico. Antes no he hablado del detalle de que la primera opción que marqué en la solicitud del Erasmus, y donde estoy ahora, es en Stuttgart, Alemania. Supongo que a muchos les sonará, sea por el equipo de fútbol o por ser la sede de Porsche o Daimler (Mercedes), que dicho sea de paso se pueden imaginar de qué marcas son fácilmente el 50% de coches que veo cada día. Según palabras del profesor que me dio la charla de bienvenida, seguramente la ciudad más industrializada de Europa y de las mayores del mundo, casi nada. Muchas empresas en las que un futuro Ingeniero de Telecomunicación como yo seguramente vengan bien.

Creo que me voy haciendo entender. No elegí una ciudad de Alemania por azar, de hecho diré que sólo puse otro destino más en la solicitud y también era de este país. Creo que muchos de ustedes estarán hartos de ver en la tele (incluso yo, a pesar de que la veo poco) programas en los que se habla de Alemania, la gente que se vino para trabajar y no volvió, lo gran potencia mundial que es, la de licenciados, diplomados e ingenieros que hacen las maletas para venir al terminar la carrera. No seré yo quien lo niegue ni afirme, pues llevo muy poco aquí, pero día a día me voy dando cuenta del sentido que tenían esos programas.

Que me encanta Segovia no es un secreto. Con sus ventajas y sus fallos, pero me quedaría a vivir allí para siempre. Pero sé que un buen trabajo (incluso cuando las cosas vayan bien, si es que mejoran) de "lo mío" es muy complicado en nuestra ciudad, por lo que tendré que buscarme las castañas fuera. Y si ni siquiera puede ser en España, qué mejor sitio que aquí. Ser de la Unión Europea nos da muchísimas ventajas para ello. Sólo llevo un mes, y ya estoy haciendo planes a corto-medio plazo por aquí. Ya se sabe, por si acaso.

No quería extenderme mucho y ya lo he hecho. Pero hay mucho que contar de aquí, la visión de un enamorado de Segovia en sus primeros periplos por tierras germanas. Así que, si le ha interesado mi idea, o tiene un rato libre y una oportunidad que darme, intentaré familiarizarle con este país intentando no cruzar la línea de la hartura, y si me lo permite, por estos medios sentirme yo un poquito más cerca de mi tierra.

Tschüss!

Todos los artículos >>  
     Contacto   |   Aviso Legal   |   RSS RSS
 |  © El Adelantado de Segovia 2017  |  Diseño: Globales Internet |  Asesoramiento 2.0: Iberzal.com |